
Hace poco me comentaba una amiga que a un amigo de su hijo le habían robado la contraseña de su cuenta de Gmail y que le estaban haciendo perrerías, suplantando su identidad en la red. A veces no es necesario que un hacker ruso nos robe la cuenta de Google para sufrir este tipo de extorsiones, y muchas veces sólo nos damos cuenta cuando ya es demasiado tarde.
Me han robado la contraseña de Gmail, ¿Qué hago?
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la contraseña de Gmail es la misma que nos permite acceder a todos los servicios de Google, no solo al correo. Con esa cuenta de email y esa contraseña también podemos utilizar otros servicios de Google. Podemos utilizar apps de terceros en Android, acceder a los datos de navegación e historial del usuario, entrar en Youtube y mil historias más (como acceder a cuentas bancarias y otras cosas realmente feas).
Si nos han robado la cuenta de Gmail y estamos siendo suplantados, pero todavía podemos acceder a nuestra cuenta de Google, lo primero que tenemos que hacer es seguir estos 5 pasos:

Por último, recordemos que muchos robos de contraseña provienen de virus instaurados en nuestro ordenador. Pasemos un buen antivirus para asegurarnos de que nuestro equipo no está comprometido.
Cómo recuperar una cuenta de Gmail robada y con la contraseña cambiada
El problema en estas situaciones es que el hacker también suele cambiar la contraseña de acceso a la cuenta. Es posible que incluso haya cambiado las preguntas de seguridad, el número de teléfono asociado y la cuenta de correo de recuperación, bloqueándonos totalmente el acceso.
Si no podemos utilizar ninguno de estos métodos de recuperación, entonces no nos queda más remedio que rellenar un pequeño cuestionario preparado por Google para verificar nuestra identidad.
Mediante esta serie de preguntas confirmaremos que somos los verdaderos dueños de la cuenta, y nos aseguraremos de que sólo nosotros accedemos a nuestra cuenta de correo y servicios de Google.

Para completar este cuestionario de verificación debemos seguir los siguientes pasos:
Una vez completado el proceso Google valorará nuestras respuestas, y si coinciden con la información que tiene almacenada, nos permitirá cambiar y restaurar nuestra contraseña de acceso a Gmail.
En caso contrario, podremos intentarlo de nuevo facilitando información más precisa.
Consejos para asegurar nuestra cuenta de Gmail
Si ya hemos sido víctimas de un ataque de este tipo o simplemente queremos protegernos con un mayor nivel de seguridad, tomemos en consideración las siguientes medidas:
Como siempre, el eslabón más débil en la cadena de seguridad siempre es el propio usuario, por lo que si queremos evitar ser presa de un robo o hackeo de este tipo, al menos intentemos ponérselo lo más difícil posible al ladrón.