El copywriting es un elemento vital del mundo del marketing. Se trata de un estilo de redacción persuasivo usado para fines publicitarios y de comercialización. Por supuesto, el canal utilizado para difundir este contenido define la manera en la que se presenta y debe ser acorde a los objetivos.
La repetitiva publicidad de la televisión, por ejemplo, usa su copywriting para dar a conocer una marca, convertirse en una cara familiar para el espectador o hasta volverse su deseo. Así, aumentan las posibilidades de que recordarán y elegirán su producto a la hora de la compra.
En cambio, el copywriting usado en sitios web o redes busca una respuesta directa e inmediata de quien se ubique frente al monitor, usando los famosos llamados a la acción y muchas otras estrategias para asegurarse de obtener lo que busca con un clic: contacto, venta, suscripción, likes, compartidos
Su uso adecuado en páginas web funciona para mejorar el tráfico, el posicionamiento, la conversión y las ventas. Así que veamos cómo sacar el máximo provecho a este recurso a continuación.

En líneas generales, el copywriting y la redacción SEO son dos formas de contenido diferentes que pueden o no usarse en conjunto según los objetivos que se persigan. Lo recomendable es que vayan de la mano para que uno beneficie al otro. Primero, habría que aclarar que:
El contenido SEO es aquel que persigue un posicionamiento óptimo en los motores de búsqueda.
Esta redacción implica el uso de palabras claves o keywords (así como sus sinónimos o derivados), temas en tendencia relacionados y demás herramientas SEO para convertirse en el primer resultado obtenido al hacer una búsqueda en la web.
Si bien esto es bastante difícil de lograr y sabemos que las grandes marcas son las que ocupan los primeros puestos, aun es importante esforzarse para destacar entre la gran cantidad de competidores que se pueden encontrar en cada nicho. El uso del contenido SEO se recomienda para:
Por otro lado, el copywriting se utiliza para captar potenciales clientes o conseguir ventas. Se trata de usar el poder de las palabras para convencer a quien las lea de realizar una acción determinada. Su amplio uso en marketing se extiende hasta:

El acrónimo SERP proviene de la frase en ingles Search Engine Results Page, que en español vendría siendo página de resultados del buscador. Se refiere a las páginas citadas como resultados relacionados a la búsqueda realizada en un navegador.
Si bien suele componerse de unos diez resultados, se sabe que los primeros son los que suelen llevarse los clics y que algunas páginas pagan para mejorar su posición. Pero no se trata no solo del dinero, sino también del contenido. Por eso, hay que enfocarse en cómo este se presenta en los buscadores.
Un buen primer paso es tener conciencia sobre los resultados que pueden aparecer al buscar las palabras claves utilizadas. Esto puede ser útil para elegir la apariencia deseada en ese listado y así trabajar en contenidos claves que mejoren el posicionamiento.
Conocer cuáles son los tipos de resultados y los usos de cada uno funcionan para saber en qué tipo de contenido hay que esforzarse más. Actualmente, hay diversas maneras de mostrar una web en el buscador. De acuerdo con SEMrush:
Dentro de las SERPs tenemos muchos formatos, pero no todas las keywords están dentro de éstos: si queremos preparar una estrategia de SEO específica, podemos ver qué conceptos son los que están dentro del tipo de SERPs que nos interesa en la funcionalidad de "Keyword Magic Tool".
El top, podemos hallar resultados de tipo:
Elementos infalibles para un copywriting perfecto
Sin importar la manera en la que quieres ser encontrado, es importante trabajar en las siguientes secciones y aplicar en ellas técnicas de redacción publicitaria persuasivas para que los textos ayuden a la consecución de los objetivos planteados.
El título es una frase de vida o muerte en tu escrito. Un mal título disminuye el interés, impide que quien navegue en la web se entere de lo que realmente ofreces e incluso puede desviar a tu público objetivo si no se entiende.
Un título bueno debe llamar la atención y despertar curiosidad, hacer sentir que resuelve las necesidades de la audiencia a la que te diriges, incitar el clic.
La clave para redactar un párrafo introductorio que haga que el usuario se quede en la web requiere mostrar cierta estructura: problema, empatía, soluciones. Lo más importante es lograr que la persona se identifique con los problemas o deseos planteados, trasmitiendo conocimiento sobre la situación a ambos lados de la pantalla.
En marketing, esta técnica se conoce como tocar los puntos de dolor. Permite que el lector sienta que le hablamos directamente y que podemos ayudarle a mejorar su situación o a cumplir sus deseos.

Es vital describir las funcionalidades o ventajas que ofreces como maneras en las que el cliente se beneficiará. Un escrito breve, al grano, favorable y convincente que le haga ver lo que obtendrá con tu plataforma.
Hay que evitar a toda costa un contenido tipo ficha técnica inentendible para la mayoría. Por el contrario, ayuda al lector a entender que detrás de cada argumento para exponer tu calidad hay una solución palpable para su vida.
En casos como este, la opinión de los demás sí importa. Y aunque este es un aspecto difícil de lograr para quienes van comenzando, exponer la experiencia de clientes anteriores hará que tu audiencia objetivo se sienta convencida al ver que personas similares a ellos dan su visto bueno. Que varias personas recomienden un producto o servicio da la sensación de que es realmente bueno.
Una buena oferta siempre resulta atractiva, y al encontrar una, se leen los detalles con detenimiento, pues como reza el dicho, parece muy bueno para ser real. Por eso, se debe estudiar la oferta a lanzar y cuidar muy bien la redacción de este tipo de escritos para que se produzcan realmente los resultados buscados.

Se conoce como llamado a la acción a la redacción que lleva escrita el botón que se desea que el usuario cliquee, es decir, que lo conlleva a realizar la acción esperada en ese punto. Es una frase irresistible que va sobre el botón, y suele aparecer después de las razones por las cuales debe apretarlo. Esta acción puede ser inscribirse a una lista de correo, suscribirse a un servicio o comprar un producto, por ejemplo.
Estas son las razones escritas antes del botón que recién se mencionaron. Consiste en relatar nuevamente lo que obtendrá el visitante con su conversión al hacer ese clic. Sirven para recalcar sus beneficios y generar seguridad antes del pequeño gran paso.
Mientras más nueva sea la web en el mercado o más innovador sea lo ofrecido, más hay que insistir en estos repetitivos resúmenes, para contrarrestar cualquier duda que surja y lograr que el lector entienda que esto es justo lo que busca.

El posicionamiento web depende de factores muy diversos entre los que se incluyen: la calidad del contenido, el uso de palabras claves adecuadas, la arquitectura de la web, el tiempo de carga, el comportamiento del usuario, el tiempo que pasa en la web, la calidad de los enlaces
Utilizar técnicas de copywriting correctas ayuda a despertar el interés del lector, incidiendo así en varios de los aspectos señalados previamente. En conclusión, es importante considerar que la redacción publicitaria puede mejorar el posicionamiento si:
El contenido informa, instruye, aporta valor, requiere atención.
El copywriting crea interés, atrae clientes, vende, ofrece beneficios, invita a la acción.
El contenido SEO favorece el posicionamiento y tráfico que recibe una web.
Saber qué escribir y donde escribirlo será la clave para lograr con tu web los objetivos que persigues.
Alejandro Betancourt