
La situación derivada del Covid-19 ha cambiado la forma de trabajar de miles de personas, llevando a las empresas a cambiar las reglas de un juego que llevaba tiempo paralizado. Nuevos conceptos como el coworking y el teletrabajo, llegan para imponerse en un sector donde era impensable trabajar en otro lugar que no fuese la oficina. Llegó la hora del trabajo colaborativo, el cual se impondrá en todos los sectores de la economía.
Las consecuencias de la pandemia han dejado tocados a muchos sectores, que cambiarán su manera de trabajar para no hundirse en el camino. Una de las formas que adoptarán tanto emprendedores como autónomos, pymes y grandes empresas es el coworking.
Los espacios de coworking son oficinas compartidas en las que profesionales de diferentes sectores (periodistas, programadores, consultores, arquitectos) trabajan juntos en un mismo espacio, teniendo todas las comodidades de una oficina y solo preocupándose de pagar una tarifa mensual por el alquiler.
Te preguntarás si una oficina o el teletrabajo, no pueden ser igual de eficaces. Pues la respuesta es no. La gran diferencia con respecto a otras oficinas o centros de negocios, es la figura del gestor. ¿Quién es el gestor de espacio? Es la persona que corre con todas las preocupaciones (gastos de alquiler, de luz, de agua, de internet, incidencias), conecta, crea oportunidades entre los miembros y trabaja a tiempo completo para que los miembros se conozcan mejor, tengan confianza y se generen dinámicas de colaboración de las que surgirán oportunidades y redes de contactos.
Se ofrecen tres modalidades de espacios compartidos:
El antecedente más claro de los coworkings data de 1995, cuando C-Base, nacida en Berlín, creó una asociación en la que los trabajadores tenían una mentalidad parecida, interesándose por la tecnología, los ordenadores y por trabajar en un mismo lugar. En 1999, Bernie DeKoven, diseñador de videojuegos americano utilizó la palabra coworking, aplicando por primera vez el trabajo colaborativo a través de ordenadores. En 2002, nació el primer espacio europeo de trabajo compartido, Schraudenfabrik. La idea fue de dos emprendedores austriacos y sus socios que decidieron dejar de trabajar desde casa para abrir su propia comunidad.
Fue en 2005, cuando se inauguró oficialmente en San Francisco el primer espacio de coworking. El culpable fue el programador, Brad Neuberg, que materializó las ideas de DeKoven y además combinó los mejores aspectos de trabajar para uno mismo, libertad e independencia y los mejores aspectos de trabajar para una empresa, estructura y comunidad. Así nació el concepto de coworking que conocemos hoy. Todo ocurrió en las oficinas The Spiral Muse, donde Neuberg alquilaba ocho mesas dos días a la semana, con wifi y almuerzos compartidos. Un año después, el espacio cerró para dar paso a Hat Factory, que con el paso del tiempo pasaría a llamarse Citizen Space.
A comienzos de 2007, el término se convirtió en tendencia en la base de datos de Google y empezó a formar parte de las grandes capitales mundiales. Actualmente hay más de 19.000 espacios de coworking en el mundo y España se encuentra en cuarto lugar del ranking después de EEUU, la India e Inglaterra.
Según Vortex Coworking, existen 10 ventajas del coworking frente a una oficina tradicional:
Una oficina tradicional requiere una inversión económica inicial: reformas, instalaciones, mobiliario, equipos Pero no solo económica, también de tiempo. Si decides abrir tu oficina en un coworking, solo deberás preocuparte de pagar la tarifa mensual que hayas elegido.
No tendrás que preocuparte de ningún coste adicional: luz, incidencias, agua, internet, ya que el gestor de espacio se encarga de todo.
En un contrato de alquiler con propietario, por norma general existe una duración determinada, sin posible flexibilidad, mientras que en el coworking esto no ocurre.
Los espacios de coworking ofrecen la posibilidad de aumentar o reducir, los espacios de trabajo en función de lo que necesite el coworker (contratar más salas privadas, aumentar puestos de trabajo)
Los espacios de coworking suelen estar ubicados en las zonas más estratégicas de las ciudades (Madrid, Barcelona, Londres, París, Nueva York…).
En una oficina tradicional siempre te rodeas de tus compañeros, mientras que en un coworking siempre habrá caras nuevas de tu mismo sector o de otros diferentes con los que llevar a cabo nuevos proyectos.
Se considera el mayor valor añadido del coworking, el pertenecer a una comunidad, donde te relacionas con perfiles nuevos cada día, los cuales pueden aportar nuevas ideas y con los cuales puedes compartir inquietudes.
Incluyen desde salas de reuniones, espacios para eventos y charlas, lugares silenciosos, cocina/cafetería, servicio de recepción
De todo el trabajo administrativo y burocrático se encarga el coworking, con lo cual dedicarás todo tu tiempo a tu propio negocio.
Si necesitas expandir tu negocio o abrir en otra ciudad o país, muchos coworking tienen cadenas de espacios en zonas estratégicas de distintos lugares del mundo donde puedes explotar tu negocio.
El crecimiento exponencial del ecosistema coworking en España es un hecho. Según asegura el fundador de Coworking Space Conference, Manu Zea, la cifra de espacio que se destina hoy, supera ocho veces a la que se destinaba a ese mismo segmento en 2012. Esto provocó que en 2019 los espacios colaborativos superaran los 800.000 metros cuadrados de espacio gracias a la entrada de grandes operadores en el negocio.
Actualmente cerca de 1.000 espacios registrados como coworking (según datos de Coworking Resources), de los que el 60% tiene unas dimensiones inferiores a 200 metros cuadrados y el 3%, donde se encuentran grandes operadores como Spaces, WeWork o Utopicus (los cuales controlan el 30% del mercado) son espacios de más de 1.000 metros cuadrados.
En lo que confiere al impacto económico, el sector tiene un volumen de negocio que se mueve en torno a los 150 millones de euros anuales, donde se incluyen 82 millones de euros al año de ingresos que genera el alquiler de puestos de trabajo (el 3% de los grandes espacios se lleva alrededor de 24 millones) y el resto de servicios como alquiler de despachos o salas de reuniones.
Los principales activos del sector tanto nacionales como internacionales son:
Puedes ver también los Hubs de emprendimiento en los que puedes trabajar o los viveros de empresas de financiación pública.

Según el análisis de Coworking Resources, los países con mayor número de espacios coworking son Estados Unidos, la India, Inglaterra y en cuarto lugar España, que se sitúa por delante de grandes potencias como Alemania o China.
Top 20 coworkings por país 2020
CWSC, se considera el mayor encuentro nacional de operadores de espacios colaborativos y durante el confinamiento (derivado de la pandemia del Covid-19) se encargó de realizar mesas redondas en vivo analizando cómo se verá afectada la industria del coworking tras el Covid-19.
Entre los ponentes destacan rostros señalados como: Rafa de Ramón, de Utopicus; Paula Almansa, de Loom o Cristina Trilles, de Vortex Coworking, entre otros.
Sarai Vidal, agosto de 2020
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