Si alguna vez has tenido que atravesar una carrera popular sabrás que es una situación complicada.
Los espectadores se encuentran “atrapados” a un lado de la carrera y les resulta muy difícil cruzar si la densidad de corredores es grande.
Si se aventuran a intentar cruzar la calle, como los corredores están agotados no siempre tienen los reflejos necesarios para cambiar de trayectoria y esquivarlos. Pudiendo provocar situaciones de peligro incluso algún que otro choque…
Por eso se agradece que la organización de La Maratón de Boston haya dispuesto de zonas de paso que funcionan de una forma muy curiosa…