El Mobile World Congress que se celebra cada año en Barcelona suele estar en el punto de mira debido a causas políticas. Pero, lo que nadie podría esperar, es que, en pocas semanas y con el cartel de Abierto ya casi colgado en la entrada de la Fira de Barcelona, el MWC 2020 se cancelaría finalmente por un problema de salud mundial. El COVID-19 o coronavirus se ha cobrado ya la vida de más de mil personas y la cifra continúa aumentando día a día.
En estos días se está celebrando el ISE de Amsterdam sin ningún tipo de problema ni histeria colectiva, sin embargo, la justificación del MWC y su peligro para la salud pública reside en la elevada asistencia de personas procedentes de China. Cada año, se citan en la Fira de Barcelona más de 100.000 asistentes entre profesionales del sector, periodistas tecnológicos y ejecutivos, de los cuales un 6% corresponden a nacionalidad china. La cifra podría parecer escueta, sin embargo, un par de cálculos rápidos nos deja un resultado de más de 6.000 personas de grupo de riesgo codeándose (literalmente) con otras casi 100.000 personas.
La “non handshake policy” que planteó la GSMA (organizadora del evento) o el “prohibido tocarse” era cuanto menos imposible de garantizar. En un evento que necesita personal designado como “gestores de multitudes” era más que obvio que evitar el roce ajeno sería misión imposible.
Hace apenas tres días, todos los asistentes ya acreditados para el MWC 2020 recibimos una comunicación oficial por parte de la GSMA en la que se nos informaba de las medidas preventivas que se llevarían a cabo para el correcto desarrollo del evento. Uso de mascarillas y guantes, puestos de higiene en todo el recinto, medición de temperatura cada vez que se accediera a la Fira o un teléfono gratuito exclusivo para los asistentes eran algunas de las propuestas del equipo de John Hoffman. Otras medidas más polémicas incluían la prohibición de entrada al recinto a cualquier persona procedente de Hubai o a aquellos que hubiesen estado en China en los 14 días previos a su celebración.
LG fue uno de los primeros en cancelar su asistencia al MWC 2020
Pero el Mobile World Congress es más que lo que sucede dentro de los muros de Fira. Al menos, en lo que respecta al interés de los periodistas. El fin de semana previo a la apertura de puertas del congreso, la ciudad de Barcelona se convierte en un maratón en el que las grandes compañías aprovechan la concentración de prensa mundial en la Ciudad Condal para hacer sus presentaciones de producto. Estos eventos, a puerta cerrada, son totalmente ajenos a la GSMA y la celebración del MWC, por lo que queda en manos de cada cual decidir si siguen en pie.
Por el momento, y entre las presentaciones que el personal de Gizlogic tenía agendadas, tan solo se ha caído de la lista Nokia. Huawei, Oppo, Xiaomi y Honor, casualmente, todas marcas chinas, mantienen por el momento sus citas en Barcelona.
GizLogic