Este verano me he tenido que despedir de una de mis cámaras por motivos de fuerza mayor. La pobre Aquapix Underwater dio de sí lo que pudo y un poco más, ya que cuando la carcasa acuática dejó de ser hermética, seguí utilizándola un tiempo más, hasta que llegó su momento.
Para los que no la conocéis, la Aquapix es una cámara de plástico que que compré en Ebay por unos 6€ y venía con una carcasa hermética que nos permite meterla dentro del agua. Tiene una lente fija de 28mm y no hay opción de elegir distancias, ni ISO, ni nada, vamos que es súper básica. Pero la verdad es que he conseguido algunas fotos bastante decentes con ella.