
Dentro de los diferentes recursos que proporciona el Email Marketing para su buen uso, podemos encontrar diferentes técnicas. Seguro que habrás oído hablar del mailing y de la newsletter, por ejemplo. Pero, ¿son lo mismo? Hay quien los usa indistintamente sin saber que esto es un error, pues cada uno tiene sus propias características.
Antes de comenzar a hablar de las diferencias entre la newsletter y el mailing es necesario hacer una primera definición del Email Marketing, pues a veces este término también se confunde con los dos anteriores.
El Email Marketing es una estrategia dentro del ámbito del Marketing Digital, que se desarrolla en base a diferentes técnicas. Dentro de esas técnicas se encontrarían la newsletter o el mailing. Veamos en qué se diferencian.
Ya se ha visto que tanto la newsletter como el mailing tienen en común que forman parte de las estrategias más habituales dentro del Email Marketing.
Además de esta, tienen otra similitud: las dos fórmulas emplean los emails masivos para llegar a los usuarios con sus mensajes.
Pero más allá de esto, podemos comenzar a diferenciarlas gracias a sus definiciones.
La newsletter se define como un boletín digital que se envía por correo electrónico con una periodicidad determinada. Según el tipo de newsletter, la empresa determinará cuál debe ser esa periodicidad (semanal, quincenal, mensual).
Lo más importante de una newsletter es que contenga información de valor para el lector, como datos relevantes, noticias, contenido visual informativo (infografías, por ejemplo), etc.
Además, hay que destacar que estas newsletters solo llegarán a usuarios que han dado su consentimiento a través de una suscripción. Por ese motivo, es aún más crucial que el contenido sea interesante para el lector. De lo contrario, podría provocar su baja.
El mailing, por su parte, es el recurso del Email Marketing que se basa en el envío de correos cuyo único fin es promocionar un producto o servicio. Los mailings masivos llegan a todos los usuarios incluidos en una base de datos.
A través de sus propias definiciones ya es muy sencillo conocer las principales diferencias entre ambas técnicas, pero vamos a enumerarlas:
Como se ha visto, hay diferencias entre ambas técnicas y no se puede decir que una sea mejor que otra. Simplemente, se debe utilizar la apropiada basándonos en los objetivos de cada empresa.