En primer lugar tienes que marcar el borde a lo largo del cual vas a llevar a cabo el difuminado. Para ello puedes utilizar la herramienta Lápiz y delimitar la zona. No te preocupes demasiado si el contorno es poco preciso.
Lo importante es que dicho contorno quede cerrado (o como mínimo llegue hasta los bordes de la imagen) de manera que quede una zona bien definida.
Recuerda que si te equivocas puedes usar la herramienta Goma.
Ahora tienes que indicar qué parte de la imagen quieres conservar. Para hacerlo sólo tendrás que llenar con el Bote de pintura la zona delimitada por el borde.
Después de pulsar la tecla Intro, el filtro realizará el difuminado. En este proceso puede ocurrir que algunas zonas queden dañadas. Utiliza en ese caso la herramienta Pincel de historia para recuperar la imagen original en dichas áreas. Si a pesar de ello siguen visibles restos del fondo, puedes emplear una goma (obviamente opta por una de mayor dureza).

Ahora ya puedes sustituir el fondo original por el que más te guste.
