El efecto "Donette" en el trading y la inversión

Hay ocasiones en que la ingenuidad supera la mejor película de ciencia ficción, donde solo ocurren cosas increíbles y espectaculares y todo termina a pedir de boca, con chica guapa, botella de champagne y una mueca divertida su protagonista al más puro estilo de James Bond. Y es que todavía recuerdo en una ocasión, en la que un amigo mío me propuso seriamente “un buen negocio” en el que me proponía lo siguiente: “oye tío, te dejo 2.000€ durante un mes para que me los muevas en bolsa, al mes que viene me devuelves 3.000€ y el resto de lo que consigas te lo puedes quedar”. Gran negocio para ambos vaya, y lo mejor de todo es que el favor me lo estaba haciendo él a mí.....