Fortnite, el popular Battle Royale en el cual nunca seré bueno, ha sido baneado en su versión móvil de la Google Play Store y App Store, respectivamente ¿La razón detrás de todo esto? Pues resulta y acontece que Epic Games ha introducido un método de pago alternativo para comprar V-Bucks o pavos (la moneda premium del juego), una movida que, si bien beneficia a los usuarios y a la casa desarrolladora, no ha sentado bien con las políticas de ambas tiendas sobre las compras dentro de la aplicación.
Para ponerlo en perspectiva, el paquete de 1.000 pavos tiene un valor de 9,99 euros a través del mecanismo de pago de Apple y Google, mientras que usando el pago directo habilitado por Epic Games a través de su sitio web, queda en 7.99 euros. El problema del asunto es que la desarrolladora se está evitando pagar el 30% de comisión que ambas compañías reclaman para sí mismas. Las consecuencias obviamente no se hicieron esperar.
Primero fue la manzana americana, quien removió de su tienda el popular Battle Royale, pero pronto le siguió Google. En este sentido, los usuarios de iOS son los más perjudicados, pues no será posible actualizar el juego ni descargarlo de nuevo si no cesa esta disputa legal.
En el lado de Android las cosas no pintan tan mal, ya que el popular videojuego siempre puede ser descargado a través de tiendas de terceros, como por ejemplo la Epic Games App o Samsung Galaxy Store. No obstante, esto último no es posible para los usuarios de iPhone o iPad.
Epic Games no se ha quedado de brazos cruzados al ver como Apple bloqueaba Fortnite de la App Store y ha emprendido acciones legales para “poner fin a las restricciones anticompetitivas de Apple en los mercados de dispositivos móviles.” Así lo expresó la compañía en un comunicado oficial acompañado por el hashtag #FreeFortnite y también por un curioso vídeo que parodia el mítico comercial de Apple Macintosh de 1984, pero esta vez el monopolista no es IBM, sino la mismísima Apple, que ahora es representada al estilo de Big Brother.
