No, ni tú ni Spike Jonze están locos. Las voces de los celulares no sólo hablan, también escuchan y esto se ha vuelto una historia de terror, más que un servicio de atención.
Al igual que en la película Her, muchos de nosotros caminamos por las calles despreocupados, sintiendo de pronto que tenemos compañía. Una voz que responde a un comando de orden “Ok google” y de ésta surgen las respuestas a lo que deseas buscar dentro de la enorme empresa de navegación. Hasta ahí todo bien, y mientras no te enamores de la seductora voz, va mejor. Lo que nunca pensamos, o sólo lo hicimos mientras formulábamos teorías de conspiración, es que nuestra fiel voz de google nos estuviera espiando.
Así es, el asistente de Google almacena audio, es decir que graba todo lo que dices, tengas o no internet. Una vez que te conectas a la red, lo envía a los servidores de la empresa.
Por su parte, Google argumenta que esto se hace con el fin de mejorar la calidad de reconocimiento de voz gracias a la tecnología de aprendizaje neuronal. Y aunque queremos creerle, aquí es donde la historia de complacencia se parece aún más a aquella película con Joaquín Phoenix, pues monitorizan nuestra actividad para luego ofrecernos los productos que nos interesa ver en la red.
Esto lo comprobó el Youtuber Mitchollow, quien grabó un video demostrando que sus palabras incidían en la propaganda que se despliega en internet.