
GPD es un fabricante que durante los últimos años se ha dedicado a lanzar al mercado dispositivos a medio camino entre una tablet y una consola portátil. GPD-XD fue la antecesora de la GPD WIN, una consola portátil basada en Android y con un aspecto muy similar a la Nintendo 3DS XL. Con la GPD WIN el fabricante ha dado un paso adelante y ha presentado lo que podríamos calificar como la primera consola portátil con Windows 10 del mercado. Teniendo en cuenta que además dispone de un teclado integrado, podemos considerar que también nos encontramos ante un ordenador de bolsillo en toda regla.
En la review de hoy analizamos la GPD WIN, una consola portátil + ordenador de bolsillo que aporta algo completamente diferente y que abre todo un mundo de posibilidades para la comunidad gamer.
Diseño y acabado
La GPD WIN viene equipada con 2 paneles: en el superior se encuentra la pantalla táctil, con un tamaño de 5.5’’ y una resolución de 1280×720. Es decir, una pantalla de tamaño similar a los phablets de hoy en día. Además, dispone de salida mini HDMI, por lo que también podemos conectarla a una pantalla mayor o a la TV.
En el panel inferior, por otro lado, encontraremos una cruceta con 2 sticks y los 4 botones clásicos para jugar, y justo debajo un completo teclado. Cuando se empezó a desarrollar la GPD WIN, hubo bastante controversia sobre si añadir el teclado o no, y finalmente, después de presentar a los fans 3 prototipos de diseño distintos (uno con teclado y otros 2 sin él), se acabó optando por la inclusión de este. Lo cierto es que el añadido del teclado es todo un plus teniendo en cuenta que esta consola es un tablet PC con todas las de la ley, y que gracias a Windows 10 podemos trabajar con Office, navegar y hacer mil cosas más.
En cuanto a tamaño la consola es de unas dimensiones muy similares a la Nintendo 3DS XL, 15.50 x 9.70 x 2.20 cm (podemos utilizar sus fundas para guardar la GPD WIN, encajan a la perfección).
Potencia y rendimiento
Las especificaciones de la GPD WIN resultan más que interesantes para una consola portátil/tablet PC para jugadores. Cuenta con un procesador Intel Cherry Trail Z8700 de 4 núcleos a 1.6GHz (hasta 2.4GHz), Intel HD Graphic GPU, 4GB de RAM LPDDR3 y 64GB de almacenamiento interno ampliable. Con estos mimbres podemos ejecutar juegos de PC de rendimiento moderado, y por hacer una similitud nos moveríamos en unos niveles tipo PS3, Xbox 360, Wii o NDS. Donde de verdad podríamos explotar este dispositivo es en el amplio mundo del retrogaming y los emuladores, donde nos podemos mover como pez en el agua.
En cuanto al sistema de alimentación y batería, cuenta con conexión USB Tipo C y una batería de 6000mAh. Dependiendo del uso que le demos podemos tener una media de 6 horas de juego para juegos de gráficos moderados y unas 2-3 horas para juegos más exigentes.
Juegos y emuladores
Este dispositivo está especialmente diseñado para jugar. Su potencia es buena hasta cierto punto, por lo que no podemos esperar funcionar de la misma forma que lo haríamos con un PC de sobremesa actual. Si vamos a jugar juegos con mucha carga de GPU es recomendable ajustar los detalles gráficos para ganar en fluidez y rendimiento. Es algo que podemos ir viendo según vamos probando distintos juegos. En cualquier caso, el rendimiento general mostrado en multitud de títulos para PC y emuladores resulta claramente satisfactorio. Además, existe toda una comunidad con diversos trucos y ajustes para la GPD que nos vendrán de maravilla si queremos hacer pruebas con juegos muy exigentes.
En el siguiente video podéis ver cómo rinde la GPD WIN con el Metal Gear Rising para PC: