Recuerdo perfectamente la primera vez que abrí Internet Explorer. Era 1995, Windows 95 acababa de salir, y ese icono azul con una "e" se convirtió en la puerta a un mundo completamente nuevo. Durante casi tres décadas, millones de usuarios lo usaron como su compañero inseparable en la red. Pero como todo en tecnología, nada dura para siempre.
Lo importante es entender que este navegador no fue un fracaso: fue el dominador indiscutible del mercado durante años. Si eres de los que todavía tiene un atajo en el escritorio, es hora de plantearte hacer el salto. Los navegadores modernos son más rápidos, seguros y compatibles con los estándares web actuales.
Aquí te contamos cómo Microsoft llegó a retirarlo completamente del mercado, cuál fue el navegador que lo destronó, y por qué su desaparición marca el fin de una era importante en internet.
El gigante de Redmond anunció oficialmente el fin de un navegador que fue sinónimo de internet durante décadas. Te sorprenderá saber que la empresa ya lleva años preparando esta transición hacia Edge.

Un repaso por el momento en que Google llegó con su navegador minimalista y cambió para siempre el juego. Chrome no solo fue más rápido: ofreció una experiencia diferente que conquistó a los usuarios.

Todo lo que necesitas saber sobre por qué la versión 6 se convirtió en la pesadilla de programadores y desarrolladores web en todo el mundo. Incluso Microsoft quería deshacerse de ella.

Aquí verás cómo la compañía intentó reinventarse con esta versión mejorada, que llegó con importantes cambios en renderizado y compatibilidad. Fue un paso adelante, pero ya era demasiado tarde.

La empresa de Satya Nadella dejó atrás su navegador histórico para concentrarse en un proyecto completamente nuevo. Descubre cómo Edge representa una estrategia diferente y más moderna.

Con la llegada del nuevo sistema operativo, Microsoft comenzó a desplazar gradualmente su antiguo navegador. Este fue uno de los primeros pasos en la transición que culminaría años después.

Google lanzó una herramienta para que los usuarios con navegadores antiguos pudieran disfrutar de contenido moderno. Su descontinuación simboliza que era hora de dejar ir el pasado.

Con la llegada de extensiones, Edge se posiciona como un rival serio para Chrome y Firefox. Pero claramente, Microsoft aprendió que la innovación constante es clave para no repetir los errores del pasado.

La historia de este navegador es, en el fondo, la historia de cómo la tecnología evoluciona y deja atrás lo que una vez fue revolucionario. Hoy Edge es el presente, y eso es así porque Microsoft finalmente entendió que quedarse estancado es sinónimo de desaparición.