JBL Tune Buds, ANC y excelente sonido sin salirse de presupuesto
JBL es una compañía de audio que en este punto no necesita introducción, y a lo largo de los años ha lanzado muchos auriculares inalámbricos que valen la pena. Dentro de ese nicho ahora podemos contar a los nuevos JBL Tune Buds, unos auriculares TWS de corte asequible para los estándares de la marca, los cuales incorporan cancelación de ruido activa y prometen un sonido de alta calidad complementado por un bajo de primera. De igual manera, traen a la mesa un emparejamiento rápido, compatibilidad con la app de JBL para ecualización de sonido y hasta 48 horas de autonomía con la ayuda de su estuche de carga.
Para más detalles sobre los JBL Tune Buds te invitamos a seguir leyendo, pero si en lugar de auriculares intraurales prefieres los de diadema, también podemos ayudar con eso al recomendar a los JBL Tune 720BT, quienes nos sorprenden con hasta 70 horas de uso.
Estos auriculares tienen una buena calidad de construcción, aunque están principalmente hechos de plástico y tienen un look bastante sobrio y genérico. Sea como sea, son bastante cómodos y estables y eso es lo que importa al final. Adicionalmente, se despachan con tres pares de puntas para los oídos de diferentes tamaños, naturalmente, podemos intercambiarlas hasta conseguir el mejor ajuste posible para nuestro oído. 
Como podrán intuir, estos auriculares se controlan mediante una superficie táctil ubicada en cada uno de ellos. Al presionar el panel podemos reproducir, pausar, saltar la pista, retroceder, controlar el volumen, responder llamadas, cambiar entre modos ANC y activar la función de asistente de voz del móvil. Cabe acotar que se pueden configurar los controles mediante la app compañera de JBL.
Por último, tenemos el estuche de carga, que viene a juego con la presentación de color que hayamos elegido. También está hecho de plástico, pero se siente barato en general. La tapa parece ser frágil en comparación con el cuerpo del estuche. Tiene imanes para mantener los botones en su lugar y un trío de LEDs indican la duración de la batería del estuche. 
El sonido JBL Pure Bass está garantizado gracias a los drivers de 10mm con diseño inteligente que JBL incluyó en estos auriculares. Con eso en mente, los Tune Buds presentan un perfil muy centrado en los graves. Hay un amplio grosor e impacto en la respuesta de bajos, y como resultado es súper profunda y completamente inmersiva, perfecta para disfrutar de géneros como Pop y Hip Hop. De igual manera, la música clásica se lleva bien con estos auriculares, sacando mucha textura en los instrumentos de cuerda bajos.
Con el ecualizador en su estado normal, puede que notemos una pequeña caída en los medios, con los instrumentos más graves y agudos sintiéndose prominentes y creando un carácter dinámico. Aunque cálido, el sonido es notablemente limpio en este rango, revelando una separación ordenada dentro de los instrumentos, incluso en los medios bajos. Sin embargo, los medios agudos están poco enfatizados, por lo que las sibilancias como los sonidos S y T no suenan igual de bien. 
Si bien hay un poco de brillo en las frecuencias altas, también hay algo de atenuación que evita la aspereza en el sonido. La transparencia en los agudos también es impresionante, con las voces e instrumentos sonando bastante detallados.
Desafortunadamente el escenario sonoro es un poco decepcionante. Entrando en detalles, hay una distancia decente entre los instrumentos en el campo estéreo, pero aun así la imagen no alcanza la profundidad o espacio necesarios para crear un escenario de sonido inmersivo y similar al de un altavoz.
Cambiando de tema, la calidad en grabación o llamada de los micrófonos de los JBL Tune Buds es aceptable, pero perfecta, pues captan mucho del ruido ambiental y no solo la voz del usuario, aunque la claridad en sí no está nada mal.
Una de las mayores virtudes de los JBL Tune Buds es que cuentan con cancelación de ruido activa y modos de transparencia, como Ambient Aware para escuchar que ocurre a nuestro alrededor y TalkThru para poder hablar y escuchar sin necesidad de quitarse los audífonos. 
La ANC en sí es efectiva, lo suficiente como para silenciar el bullicio de una oficina o cafetería, esto sin ejercer presión en el tímpano. No obstante, no son tan efectivos bloqueando ruido agudo como el zumbido de un aire acondicionado o el ruido sordo producido por un motor.
Como ya sabrán, estos auriculares se comunicación vía Bluetooth 5.3, pero no soportan emparejamiento multipunto y tampoco códecs de alta resolución, aunque eso último era de esperarse. No obstante, si podemos transmitir audio sincronizado de forma independiente a cada auricular para usar solo uno o ambos. 
Dicho eso, los JBL Tune Buds son compatibles con la aplicación JBL Headphones, desde la cual podemos tunear el sonido mediante el ecualizador, configurar los controles táctiles, activar/desactivar la cancelación de ruido, alternar entre ‘Ambient Aware’ y los modos de audio y vídeo inteligentes.
Cuando se trata de batería JBL rara vez decepciona, y esta no es una de esas ocasiones. Cada auricular puede durarnos hasta 12 horas con el ANC apagado y un volumen conservador (a la mitad). Por otro lado, cuando usamos la cancelación de ruido activa ese estimado decae a 10 horas, lo cual sigue siendo una cifra muy respetable. Sin embargo, en llamada lo máximo que podemos aspirar es a 6 horas de duración, pero no se preocupen, que todavía queda un as bajo la manga: el estuche de carga. 
En este sentido, con el estuche de carga podemos obtener hasta 3 cargas adicionales para un total de 48 horas de uso, y eso es digno de elogios. Por último, el tiempo hasta una recarga completa es de 2 horas, pero con tan solo 15 minutos de carga los auriculares recuperan suficiente jugo como para 4 horas de reproducción.

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