
Se llama Just in time, su artífice fue Taiichi Ohno y la empresa pionera en utilizarlo fue Toyota, produciendo pequeñas cantidades de automóviles de diferentes modelos. Esta metodología que tiene como objetivo poner en evidencia los problemas del sistema productivo, producir en función de la demanda, reducir los stocks al mínimo obteniendo como resultado un proceso de producción más eficiente que pronto se extendió por otros países.
Fue Estados Unidos, rey de la producción en masa, uno de sus mayores receptores y la empresa Ford una de las primeras en sumarse a la metodología del cero despilfarro, aplicando el justo a tiempo en todas sus plantas en los años posteriores.
El método justo a tiempo o Just in time, JIT es un sistema de organización de la producción que consiste en producir en base a pedidos reales reduciendo el Lead Time a 0 (tiempo que transcurre desde que el cliente pide algo hasta que lo recibe). Su meta fundamental es eliminar los niveles de stocks (desperdicios), solicitando exclusivamente las materias primas que han sido demandadas por los clientes.
Para lograr el éxito del proceso se demanda una relación de largo plazo y cercanía con los proveedores, flexibilizando los procesos para introducir cambios con mayor velocidad. Al aplicar este método, los sobrecostes por almacenaje, recursos no utilizados, materiales y productos que no lleguen a salir al mercado se reducen, volviéndose el proceso de producción más eficiente.
Si lo comparamos con el método tradicional, observamos las siguientes diferencias:

EL JIT se originó en Japón en los años 50 y surge como solución a los problemas que tenía el país nipón tras perder la II Guerra Mundial:
La persona que ideó este sistema productivo fue Taiichi Ohno, ingeniero japonés de automóviles que pasó gran parte de su vida optimizando el proceso de fabricación en cadena de las fábricas de Toyota. Durante 15 años aportó un punto de vista inverso al tradicional, en lugar de ver el proceso productivo desde el principio, comenzaba desde el final, es decir, desde el momento en el que el cliente reclama el producto. En cuanto llega ese aviso, es cuando la maquinaria JIT se pone a trabajar.
Poco después de su implantación, no solo la industria automovilística siguió esta metodología, si no que muchas industrias japonesas y exteriores adoptaron esta forma de trabajo, siendo destacable el caso de Ford.
El JIT tiene tres objetivos principales:
Para describir el primer objetivo de la filosofía JIT los japoneses utilizan la analogía del “río de las existencias”. En esta imagen ficticia el nivel del río representa las existencias y las operaciones de la empresa se visualizan como un barco. Cuando una empresa intenta bajar el nivel del río, o lo que es lo mismo, reduce el nivel de las existencias, descubre rocas, es decir, problemas. Hace poco, cuando estos problemas surgían en alguna empresa, la respuesta era aumentar las existencias (stock) para tapar el problema.
El JIT eliminará todas aquellas actividades que no añaden valor al producto, teniendo en cuenta los 7 MUDA o despilfarros: transporte de materiales, movimiento de personas, inventarios, esperas, retrabajos por falta de calidad, sobreproceso y sobreproducción. Con ello, se reducirán los costes, mejorará la calidad, se reducirán los plazos de fabricación y aumentará el nivel de servicio al cliente.
En este caso el enfoque JIT, consiste en:
Pone énfasis en este aspecto, ya que considera que los enfoques simples conllevan una gestión eficaz. El primer tramo del camino hacia la simplicidad cubre dos zonas: flujo de material y control de líneas de flujo.
Un enfoque simple respecto al flujo de material consiste en eliminar las rutas complejas y buscar líneas de flujo más directas, si es posible unidireccionales. Otro es agrupar los productos en familias, con lo que se facilita la gestión en células de producción o minifactorías. La simplicidad también se aplica al manejo de estas líneas de flujo, siendo un ejemplo de ello el Kanban.

Es necesario tener presente 7 ideas para implantar la metodología Just in time en un proceso productivo:

Los principios que se incluyen dentro del Just in time y consecuentemente en la filosofía Lean Kaizen, también fueron adoptados por el movimiento Agile y adaptados al Desarrollo del Software, dando lugar al Manifiesto Ágil. Pero, ¿Qué significa este manifiesto? El Manifiesto Ágil es un documento redactado en 2001 por 17 expertos en programación que supuso un cambio radical en la forma de desarrollar el software. Frente a los modelos tradicionales, rígidos y ajenos a las necesidades de los clientes (los cuales tenían demandas cada vez más urgentes como consecuencia de la utilización de ordenadores personales y luego de dispositivos móviles) aparecieron formas más eficientes para el proceso de producción del software.
Así se creó una nueva filosofía, los Métodos Ágiles, que definirían los modelos de trabajo que estaban surgiendo como alternativa a las metodologías previas. El Manifiesto Ágil cuenta con un documento que resume en cuatro valores y 12 principios esta filosofía.
Sarai Vidal, septiembre de 2020
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