
Surgió como consecuencia de la segunda Guerra Mundial y aunque parezca mentira fueron los estadounidenses, los encargados asesorar a los emprendedores del país nipón, de cómo implantar un método para salir de la crisis en la que estaban inmersos. Se llama metodología Kaizen y su mayor exponente y padre de esta filosofía es, Masaaki Imai.
Este junto con otros japoneses, hizo uso de principios y filosofías, basadas en la eliminación de todo desperdicio, la búsqueda de los métodos más eficientes y el pivotaje para encontrar el progreso continuo. Siguiendo esta hoja de ruta, idearon y dieron forma a un sistema de producción que llevó a sus principales empresas a lo más alto del podio mundial, desplazando en competitividad a las grandes corporaciones estadounidenses, germanas, francesas o inglesas. Marcas como Honda, Toyota, Toshiba o Sony no solo son sinónimo de calidad, sino también de rentabilidad y productividad.
La metodología Kaizen es aplicable a Startups o a compañías en cualquier fase del ciclo de vida de la empresa, no solo a multinacionales.
Antes de hablar de la metodología Kaizen es necesario diferenciar las herramientas de Lean (filosofía que hace hincapié en la eliminación de residuos), tradicionalmente aplicadas por la ingeniería industrial con el fin de mejorar la productividad. Estas son: Lean Manufacturing, Lean Kaizen y Lean Sigma.
Dentro del modelo Lean Sigma, encontramos la herramienta Six Sigma, utilizada por la ingeniería de calidad para mejorar la calidad y fiabilidad de los productos y servicios. Todo ello, utilizando la innovación para buscar soluciones a los problemas, y aplicando técnicas de control estadístico de procesos (Statistical Process Control, SPC) para medir el rendimiento de trabajo. Mientras que Lean Manufacturing o Lean Kaizen, están destinados a mejoras continuas diarias, actividades de mantenimiento y sostenibilidad del estándar de los procesos. Todo ello, buscando ajustes y soluciones a los problemas o desviaciones que puedan presentarse día a día.
Lean Sigma igual que las otras filosofías (Lean Manufacturing y Lean Kaizen), promueve la participación del personal de todo nivel organizativo y el uso de equipos de trabajo. En lo que se diferencian es que Lean Sigma utiliza el ciclo DMAIC (Definir, medir, analizar, implantar y controlar), mientras que las otras metodologías apuestan por el ciclo Deming.
Si tenemos que definir Kaizen, diríamos que es una palabra que proviene de dos ideogramas japoneses:
KAI = CAMBIO
ZEN = BUENO
Significa mejoramiento continuo en la vida personal, familiar, social y de trabajo. Cuando se aplica al lugar de trabajo, significa mejoramiento continuo que involucra a todos, gerentes y trabajadores por igual. Es pues un sistema integral y sistémico destinado a mejorar tanto a las empresas, como a los procesos y actividades que las conforman, y a los individuos que son los que las hacen realidad. El objetivo primero y fundamental es dar al cliente o consumidor mayor valor agregado (es necesario que los jefes conozcan el gemba, el lugar donde se genera valor en la empresa), mediante una mejora continua y sistémica de la calidad, los costes, los tiempos de respuesta, la variedad y mayores niveles de satisfacción.
Hace más de 30 años, Masaaki Imai, padre de esta filosofía y creador del primer Instituto Kaizen en el mundo, se sentó para escribir el innovador libro “KAIZEN: La clave del éxito competitivo en Japón”. A través de este libro, el término KAIZEN se introdujo en el mundo occidental. Hoy, KAIZEN es reconocido mundialmente como pilar fundamental de la estrategia competitiva a largo plazo de una organización. Desde la introducción de este término, las empresas que lo implementaron han conseguido resultados excelentes de forma sostenida.
El método Kaizen surge como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). El 14 de agosto de 1945, Japón acepta exigencias aliadas de rendición incondicional. El país se encontraba entonces, no solo acabado estructuralmente (ya que las industrias, sobre todo las nuevas, atravesaban por serias dificultades debido a la falta de inversión y materias, entre otros) sino también moralmente lo que acarreaba el bajo estímulo de la fuerza laboral.
Irónicamente el mismo que lanzó la bomba nuclear en Hiroshima, Estados Unidos, fue el promotor de reconstruir al derrotado territorio. El general McArthur se encargó de contratar a varios expertos estadounidenses para que visitaran y asesoraran a los japoneses en el surgimiento de la nación.
Entre los asesores se encontraba el doctor W. Edwars Deming, quien al comienzo tenía la función de realizar un censo en dicho territorio, pero a lo largo del tiempo debido a sus frecuentes visitas y amistad con varios empresarios japoneses, comenzó a realizar varias asesorías, y fue así que en los años setenta muchas organizaciones japonesas acogieron los catorce puntos clave de Deming para la gerencia, los cuales son hoy en día un instrumento de gran ayuda para el desarrollo de Kaizen puesto que algunos de sus puntos hacen referencia a temas como búsqueda constante de los propósitos requeridos para el mejoramiento continuo de productos y servicios.
En muchos casos no es imprescindible invertir para mejorar, basta en ocasiones con aprovechar uno de los capitales más infravalorados que posee una organización, como es el capital humano o intelectual. Este capital se manifiesta en forma de experiencia gracias a las personas que a lo largo de los años se encuentran al frente de las operaciones, razón por la cual son más propensas a encontrar oportunidades de mejora. Kaizen ofrece la posibilidad de:
La característica principal del Kaizen es trabajar continuamente por mejorar algo, de una manera sencilla pero gradual, de tal forma que a largo plazo los resultados serán no solo satisfactorios sino también dramáticamente positivos. Se rige por tres características:
El Gemba es el verdadero circo de operaciones de una empresa. Solo estudiándolo de cerca se podrán identificar aquellos elementos que resultan innecesarios o carecen de valor añadido. El despilfarro, lo innecesario, lo prescindible, se hace llamar muda en japonés y la meta siguiendo este método es conseguir evitarlo. Un ejemplo de ello, se podría atribuir a la muda de movimientos en una fábrica, teniendo el empleado que salir de su zona de trabajo para realizar labores de corte. Este despilfarro de tiempo se solucionaría, reajustando las instalaciones para facilitar los movimientos de los empleados.
Las mudas clásicas son por:

El Kaizen se basa en varios instrumentos que le permiten desarrollarse dentro de toda la organización en todas las áreas, con el fin de realizar su objetivo fundamental, cumplir con las expectativas del cliente.
Los cinco pasos a seguir son:
Cuando la dirección ya siguió estos cinco pasos, es necesario diseñar un mapa instruccional para inculcar el espíritu Kaizen al personal. Finalmente, se procede a reconocer los problemas existentes. Para tal fin existen herramientas como PDCA o el ciclo Deming, que se dividen en 4 etapas.
En esta etapa se selecciona el objeto de mejora, explicando las razones de dicha elección y definiendo los objetivos que se quieren alcanzar.
Durante el trabajo de campo, se empiezan a buscar soluciones de rápida implementación.
Se comprueba que los objetivos planteados están alcanzando los resultados previstos. Si esto no es así, se vuelve a la etapa dos.
Es la etapa fundamental de la mejora continua, ya que debemos asegurarnos de que las mejoras no se desperdicien. Esto dependerá de la oficialización de las medidas correctivas. Con ello procederemos a la estandarización y si es posible a la mejora de las propuestas del objeto de análisis.
Si quieres continuar conociendo metodologías relacionadas con gran utilidad para emprendedores puedes acceder a la Lean Startup o también encontrar herramientas básicas de análisis para tu plan de negocio como el TAM SAM SOM o el DAFO.
Sarai Vidal, junio de 2020
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