En este tiempo hemos notado varios cambios importantes. Instagram es más entretenido, dinámico y funcional que en sus inicios. Es una brillante herramienta para dar a conocer lo más destacado de las empresas y personas, pero a la vez, con un enfoque más cercano.
Instagram o Pinterest son muy interesantes porque cada vez leemos menos y nos centramos más en lo visual.
Pero el problema de Instagram es que cuando empiezas a hacer algún experimento con hashtags, a publicar con mayor frecuencia, etc. tu cuenta empieza a crecer y empiezas a ver la parte más negativa del algoritmo. A lo que nos referimos es a lo mismo que originó la crisis de twitter: bots, seguidores falsos, cuentas hinchadas con miles de seguidores y unas pocas decenas de publicaciones, comentarios automáticos en diferentes idiomas…¿Sospechoso?
En este momento se nos plantea la pregunta, ¿cómo podemos cuantificar los beneficios reales de estar presentes en Instagram?
Basta con tener un poco de sentido común, puedes fijarte en:
¿Qué beneficios tiene Instagram para una marca o un profesional?