Logitech es una compañía sumamente conocida por sus diversos periféricos para PC, e incluso ha dado al salto a fabricar sistemas de cámaras para reuniones a distancia, como por ejemplo el Logitech Rally. No obstante, a veces olvidamos que la compañía también tiene un legado produciendo volantes para simuladores de conducción, llegando en una oportunidad a ser el fabricante oficial de volantes para la franquicia Gran Turismo. Y en este sentido, la marca acaba de anunciar su nuevo volante de carreras en preparación para la llegada de las consolas de nueva generación: el Logitech G923, quien será el protagonista de este este análisis.
El Logitech G923 mejora la apuesta del viejo y confiable Logitech G29, aunque no cambia mucho las cosas estéticamente hablando. Una de sus principales virtudes es la tecnología de retroalimentación TrueForce que hace la conducción más realista, pero no podemos dejar por fuera oferta de Force Feedback de alta definición, la cual provee fuerzas controladas con precisión y una respuesta háptica sin precedentes.
Parece que Logitech se ha guiado por la filosofía de “si no está roto, no lo arregles” a la hora de diseñar al G923, puesto que recicla en su mayoría el look de su predecesor del 2015. En este sentido, cuenta con el mismo diseño Premium para el volante, los pedales y para la distribución de botones. Lo bueno del asunto es que lo mismo aplica a la confección de primera de este volante, desde las costuras de cuero hasta los pedales de metal cepillado y dirección increíblemente resistente. 
No obstante, hay unos cambios sutiles que podemos apreciar en el Logitech G923. Para empezar, el logo central ha sido actualizado, todos los botones lucen un acabado negro y hay un sticker que dice TrueForce en el lado izquierdo de la base del volante. A su vez, las paletas de aletas metálicas ahora están completamente cubiertas con un acabado negro. 
Versión de PS4 a la izquierda y de Xbox One a la derecha

El Logitech G923 emplea un motor en bucle cerrado, así que no mucho ha cambiado en este aspecto en comparación a la generación pasada. Sin embargo, este tipo de solución ha demostrado ofrecer una retroalimentación muy precisa en el pasado; aunado a esto, el firmware del Logitech G923 se encarga de supervisar la corriente que fluye por el motor del volante y la ajusta para que coincida con las salidas de la física del juego. 
Por su parte, los pedales son los que menos han recibido mejoras, pero aun así podemos agradecer la presencia de un nuevo resorte progresivo y una sensación más rígida en los pedales, lo que imita el comportamiento de un sistema de frenos sensibles a la presión para así ofrecer una experiencia más realista.
Asimismo, el control giratorio de selección de 24 puntos también hace acto de presencia (en ambas versiones, vale la pena añadir), y en el caso de los usuarios de PC, se puede personalizar con facilidad el mapeo de los botones utilizando la herramienta G Hub, desde la cual también es posible ajustar la sensibilidad del volante, los niveles de respuesta háptica, el torque y los efectos de sonido. 
La experiencia de retroalimentación ha sido potenciada con la tecnología de TrueForce, la cual está diseñada para replicar la vibración que experimentamos al estar al volante de un coche real. En este sentido, el Logitech G923 está diseñado para utilizar las físicas del juego y audio para añadir vibración extra al volante. Cuanto más potente sea el motor y más fuerte sea la física del automóvil, más fuerte será la vibración del volante. 
Fernando Alonso es el padrino de este volante de Logitech
Logitech G923 en PC Componentes
Ver oferta
PROS:
CONTRAS: