Si has llegado hasta aquí, seguramente es por que has colgado en Wallapop tu cartel ‘vendo impresora’ o ya no sepas que puedes hacer con tu impresora 3D.
Te ha dejado de hacer gracia, ya no la ves utilidad.
También puede ser que tu hijo (cónyuje, perro, tío o abuela) te haya pedido una y no estés del todo seguro/a de comprársela.
Pues antes de que sigas buscando la forma de deshacerte de ella (o no comprarla), permíteme unos minutos de tu tiempo.
Y quizás descubras un porqué más fuerte para continuar (o empezar) con tus impresiones en 3D, o te decidas finalmente por mandarla al traste.
Este además es otro de los post que te cuento como me va yendo de ‘freelance’ (autónomo suena fatal, reconozcámoslo), y un poco como va mi vida. Me gusta hacer uno de estos posts de vez en cuando, para cuando sea abuelete y alguien lea mi blog entero vea: una evolución, unos problemas y una persona real detrás.
No obstante, si has llegado de nuevas y este punto no te interesa mucho, te aconsejo que vayas directamente al tercer punto
La eterna agonía de los freelances supervitaminados
Actualmente me estoy leyendo un libro llamado ‘La semana laboral de 4 horas‘, de Timothy Ferriss y en parte me está gustando y en parte no.
Vivimos en un mundo en el que la superproductividad está de moda.
Si te fijas en Youtube, alguno de los canales que tienen más visitas son de este tipo ‘como aprovechar mejor tu tiempo’ y ojo, si eres autónomo y has motado 13 empresas antes de los 24 años mejor que mejor, siempre serás una persona más productiva y más feliz contigo mismo.
Hasta tal punto ha llegado este sin sentido, que hay gente vendiendo resúmenes de novelas para que captes todas las ideas esenciales de aquellas novelas que hizo exitoso a gente como Jeff Bezos, Steve Jobs o Bill Gates (gracias Romuald, contigo el mundo siempre es un lugar mejor).
Y yo digo, ¿te crees que por escuchar esto vas a ser un empresario exitoso?, ¿crees que tu vida va a cambiar de forma tan radical que no vas a necesitar escuchar más audiolibros en tu vida?
Pues claro que no es así, y ahí va un dato importante: La mayoría de la gente que compra esas cosas, son gente sin un negocio exitoso ni una profesión de freelance consolidada (y generalmente trabajan por cuenta ajena) y seguramente nunca lo serán.
Te parecerá una tontería y muy lógico, pero realmente la mayoría de la gente que compre ese servicio no llegará a tener éxito con toda probabilidad, porque en vez de ponerse en acción seguirá buscando la forma de encontrar la clave para cambiar su vida, y ni la superproductividad ni escuchar resúmenes de libros durante 3 horas diarias te va a ayudar más.
Lo único que te hará crecer será liarla (no de forma estrambótica) y volverte a levantar.
¿Y a qué narices viene todo esto?
Pues a algo que me he dado cuenta poco a poco desde la última vez que escribí en este blog, que a veces nos agobiamos por algo que no existe y dejamos de disfrutar de las cosas para ser más productivos.
Estas tres semanas, el motivo de mi ausencia ‘redactora’, no ha sido otro que por que tenía que dar un curso de robótica en el instituto tecnológico de Miranda. Este hecho, me lleva nueve horas y media todos los días, la mitad de ellas dando el curso y el resto entre viajes y esperas.
Esto al final cansa (al igual que cualquier trabajo que se precie), y cuando te propones trabajar por la tarde por el hecho de ser más productivo y que tu vida sea más plena (y no dejar tirada a la web), mandas todo a la mierda y te pones a ver Masterchef (sí, soy muy hiperfan jaja).
Y de repente te preguntas ¿por qué decidiste abrir un blog de impresoras 3D, cuando te da pereza ponerte a escribir sobre el tema?
!¿En qué momento esto dejó de ser un hobbie y empezó a ser una obligación?!
Pues tras meditarlo, creo que llegué a la solución.
Desde el momento en el que empecé a tomarme todo como tiempo productivo, ni más ni menos (habéis visto que bien hilo, ¿eh?).
El tiempo productivo te hace estar alerta, con la continua necesidad de ‘esforzarte’ en algo para tener la satisfacción de que aprovechas el tiempo más, en vez de disfrutarlo. Al final se convierte en un agobio, y recuerdas los días en los que te ponías a ello sin importar las horas, y solo lo que disfrutabas montando y desmontando tu impresora 3D.
Razones por las que dejas de hacer caso a tu impresora 3D
Quizás no te sientas identificado del todo con esta situación, pero créeme que pasa y mucho. Cuando trabajas de tu hobbie, tu hobbie se convierte en obligación, y a veces, aunque lo disfrutes en cierto sentido, tu cerebro lo asocia a ‘trabajo’ y no saber distinguir esto es jorobado.
Pero siendo o no así, amigo (o amiga), seguramente tú te has metido en este post por una de estas razones (que tienen algo que ver con lo que he comentado):
Por favor, dime si he acertado (o si me he acercado)
¿Merece la pena forzarse a imprimir en 3D?
La respuesta es: por supuesto que no.
Nunca hay que forzarse a llevar a cabo ningún hobby, si no te gusta, a otra cosa mariposa, tu tiempo es mucho más valioso que los 200 o 300 euros que te costó tu impresora 3D (si te la compraste china, claro).
Pero ahora quiero que te plantees una cosa, ¿Crees que le has sacado todo el partido a tu impresora 3D?, ¿Sigues viendo videos en Youtube o leyendo artículos en Webs acerca de impresión 3D? Si sale alguna noticia de impresión 3D en las noticias, ¿Te quedas a escucharla?
Si la respuesta es ‘Ni idea’,’Si’ y ‘Si’, estas en el punto exacto donde me encontraba yo hace un par de días.
Y conviene que te pongas a planteártelo, ya que es algo cíclico, no te ocurre una vez, te va a ocurrir un montón.
Usos de la impresora 3D: Cómo motivarse y darle a tu impresora 3D una segunda oportunidad
La impresión 3D es genial en muchísimos sentidos, pero basta que te imprima mal la impresora 5 veces seguidas tras medio ‘arreglarla’ para que mandes al garete a tu impresora 3D.
La pereza a la hora de imprimir suele viene generada por el hecho de que se te puede jorobar: otra vez a ver qué le pasa a la impresora 3D, desmonta, vuelve a montar, mañana del sábado perdida.
No te preocupes, esto nos ha pasado a todos, y cuando te digo a todos es a todos.
Además, mi caso fué más heavy, porque la primera que monté la monté yo desde cero patatero:
Imagínate el percal y lo que me costó que imprimiera bien. Pero como la perseverancia lo es todo, aquí me tienes, con la impresora activa casi todo el tiempo y con cada vez más ganas de hacer cosillas.
Por eso te voy a dar unos consejillos para motivarse imprimiendo en 3D (y quitarte la idea de vender la impresora 3D de la cabeza) que a mi durante los años me han ido bien y después tu aplicas el que quieras.
Consejo Nº1: Haz una puesta a punto profunda de tu impresora 3D
Este es el primer consejo porque tiene mucho que ver con lo que te he dicho al principio: si esto no lo haces bien, tus 5 primeras impresiones irán mal, que será el número en el que acabes hasta las narices de imprimir y guardarás tu impresora 3D en lo más profundo de tu trastero.
Ten paciencia y tómate este paso como un aprendizaje, sigue todos los pasos en orden y pon mucho mimo en el proceso. Si esta parte la haces bien, y le haces un buen mantenimiento mensual a tus impresoras, te aseguro que no te van a dar problemas prácticamente nunca (alguno dará, es inevitable).
A grosso modo (tendré que hacer un post acerca del tema), estos son los puntos donde deberías céntrate más una vez tengas la impresora 3D montada.
Alinea bien los ejes
Mira a ver si la cama caliente (eje Y) está perpendicular con respecto al carro (eje X). Después mira si el carro (eje X) está perpendicular con respecto al eje vertical (eje Z). Lo primero se hace montando bien rígida la base, y la segunda dando vueltas a los husillos hasta que el carro esté a la misma distancia de la base por los dos lados.
Configura bien los pasos de los motores paso a paso
Esto se hace desde el Marlin (el firmware de tu impresora 3D o de la mayoría). Lo único que hay que hacer es ordenar a todos los motores de la impresora 3D que se mueva una cantidad de centímetros en una dirección (10[cm]), si en el eje X se mueve 11[cm] y tiene 20[pasos/mm] (me lo invento), haz una regla de 3.
20*(10/11)=Número que le tienes que poner al Marlin en el eje X
Configura los pasos del motor paso a paso del extrusor
Es igual que lo anterior, pero extruyendo plástico. Haz una marca en el filamento desde la entrada al hotend hasta 10[cm] por detrás. Extruye 10[cm] y mide cuanto ha extruido de verdad. Haz una regla de 3.

Blogs de impresión 3D
Por si no sabes mucho de marketing online y webs, te diré que antes de montar una deberías mirar un poco a tu competencia dentro del sector y qué existe un poco acerca de este tema (principalmente en tu idioma).
Desgraciadamente en impresión 3D, no existen muchos blogs acerca del tema. Esto a priori te puede resultar raro oírlo por el hecho de que diga ‘desgraciadamente’, ya que, al no tener competencia, un negocio o web puede subir escalones más rápido en el mundo online, pero yo no lo veo desde ese punto.
Que no haya competencia significa que probablemente no haya mucha gente buscando todavía sobre el tema (aunque la hay) o que su volumen es ajustado. Esto, por ende, hace que no haya tanto contenido sobre el tema, ya que la gente no lo busca tanto y, por lo tanto, no se crea afición.
Por ello, por un lado me apena, y por otro te puedo decir que el blog de Of3lia intenta ser uno de los blogs que suplan este problema, dando un contenido hiperespecializado a gente como tú, interesados en poner a punto su impresora 3D o montar un negocio en torno a ese tema.
Si aun así quieres algo más de contenido, sobre todo noticias, el blog de 3D Natives (de origen francés) está bastante bien, es un portal como te he dicho de noticias acerca del tema y de vez en cuando algo de contenido. Desgraciadamente lo segundo no suele ser de calidad, ya que solo buscan posicionar palabas clave, pero por lo primero suele merecer la pena para saber que se está cociendo en el mundo de la impresión 3D.
También encontrarás buenos artículos en Bitfab (de Diego Trapero) o Staticboards, que tiene unos tutoriales muy chulos (aunque poquitos).
Consejo Nº3: Ten siempre a mano más de una bobina de plástico de diferentes colores o materiales.
Hay muchas veces que la impresión 3D entra por los ojos y este punto está enfocado totalmente a este hecho, ver tus impresiones 3D bonitas.
El otro día por ejemplo compré un filamento del tipo glitter de BQ, color cobre ¿y sabes qué? Tengo unas ganas tremendas de echarle mano.
Cuando imprimes durante mucho tiempo con el mismo color, ese color deja de tener gracia, todas y absolutamente todas tus piezas son del mismo tono y material, y resulta monótono. Yo al principio tenía todo de color rojo, y al final pierde la gracia.
Por ello, cuando puedas invierte para tener uno o dos colores más de los que tienes, así podrás ir cambiando, o incluso hacer piezas de dos colores diferentes, y eso le da un punto más a la complejidad y ‘molonidad’ de tus piezas en 3D ¿no crees?
Consejo Nº4: Imprime cosas molonas en 3D (a poder ser grandes)
Cuando de vez en cuando alguien me pasa un video de modelos para imprimir en 3D me dan ganas de hacerlos todos, absolutamente todos.
Pero la cosa cambia cuando me enseñan piezas para poder imprimir gigantes o con mecanismos super complejos, como puede ser un diferencial Torsen o una turbina de un motor Jet, ahí ya se me cae la baba.
Me encanta por el hecho de imaginármelo en mi habitación o en mi despacho, despampanante, poderoso, y dando envidia a los demás (hasta que tu mujer o marido se cansen de él y te lo acaben tirando por el retrete).
Te voy a dejar aquí cuatro o cinco ideas para imprimir en 3D que me enamoraron desde el principio, la mayoría las he sacado de un video del canal de Josef Prusa, pero así puedes dirigirte a ellas directamente desde el link.
Esqueleto de un T-Rex
Aquí tienes un pequeño esqueleto de un T-Rex impreso en 3D, un buen objeto para motivarse en impresión 3D. Si te molan los dinosaurios este es tu objeto.
Un punto importante a tener en cuenta es que conviene dar un alisante para el plástico para que tu esqueleto quede niquelado.
Reloj con canicas
En un principio no es muy intuitivo, pero si ves el video verás que este reloj es super curioso y muy muy chulo. Todas las instrucciones de montaje están en instructables.
Modelo de motor tipo Boxer
Si eres un fan de los motores o de las cosas que se mueven este motor mola mucho, es uno de mis objetos favoritos y que tengo pensado imprimir en un futuro. Si quieres que te quede chulo chulo usa por lo menos 3 colores.
Reloj mecánico
Es un reloj quizás menos vistoso que el de canicas pero que también está genial. Lo puedes poner en la pared o donde veas, quedará genial en tu salón.
Turbina de motor Jet
Si quieres que tu profesor de máquinas térmicas te ponga un 10 en la asignatura, regálale uno de estos. Es una réplica de un motor jet seccionado para ver su interior. Fue una de las primeras cosas que me llamaron la atención en el mundillo de la impresión 3D cuando empecé.
Consejo Nº5: El Kaizen aplicado a la impresora 3D: Mejoras continuas
Tu impresora siempre se puede y se podrá mejorar, o por lo menos poder cambiar cosas.
Lo bueno de esto es que las mejoras tampoco son muy caras y te invitarán a probar cosas nuevas continuamente.
Esto te lo digo por experiencia, hace poco estuve montando una Anet A8 y le apliqué unas 20 o 30 mejoras y la verdad es que fue bastante divertido. La gran mayoría de ellas eran piezas impresas, y en total me pude gastar media bobina de plástico, pero mereció sin duda la pena.
Si tienes una impresora 3D comercial (Tipo Anet o CR10) te aconsejo este grupo de Trello. En él verás mejoras aplicadas para multitud de impresoras 3D, y muchas de ellas se podrán aplicar a la tuya, aunque no aparezca ahí, como cambiar los rodamientos lineales de bolas por unos cerámicos, refuerzos para tu cristal de la impresora 3D o introducir un extrusor mk8 a tu impresora con reductora.
Consejo Nº6: Apúntate a un Fablab o MakerSpace cercano
Prácticamente todas las ciudades de España tienen uno, más grande o más pequeño, pero tienen uno (en ciudades como Madrid o Barcelona incluso unos cuantos más).
Esto al final es como el círculo de lectores ¿Te gusta leer y nadie entiende porque pasas tantas horas haciéndolo? pues ve con gente que te entienda.
En un Makerspace te encontrarás con gente con tus mismas inquietudes, con más experiencia y con tus mismos objetivos. Podrás interactuar, picarte, e incluso a acceder a ofertas que en otros sitios no verías (compras conjuntas, alguien que quiere renovar su impresora 3D y te la deja a precio tirado).

Imprimir mola, no cuesta nada y encima si regalas lo que haces la gente te tendrá muy en cuenta después ¿puede haber algo mejor?
Consejo Nº9: Motívate probando cosas diferentes (antes de vender tu impresora 3D)
Aquí es el momento de aprovechar las pagas extras o los cumpleaños o Navidades que no sabes que pedir.
¿Cansado del paquete de gayumbos o pack de colonias de Nivea Men que cae todos los años por reyes? ¿Cansado de ese desodorante de Axe cada vez que te haces un año más viejo? Pues coño, pide algo que te mole de verdad.
Hay artículos geniales dentro de la impresión 3D para probar y mejorar tu impresora y te los estás perdiendo. Aprovecha esas ocasiones para pedirlos a los reyes o a tu pareja. Aquí te dejo algunos.
Un hotend EV6
Un hotend sin tubo de teflón, totalmente mecanizado en metal. El mejor hotend que hay hasta la fecha. Su precio suele oscilar entre los 40 y 70 euros con gastos de envío incluidos y dependiendo de las cosas que quieras adjuntar (que si pack de no se qué, que si un plástico que cubra el bloque calentador…).
Miguel Angel Salmerón de The Maker 3DP es fan de él y se lo mete a casi todas sus impresoras.
Un extrusor Titán
Este extrusor son de los mismos fabricantes del EV6 (E3D). Hay copias chinas, pero te aseguro que no irán tan bien. Sale aproximadamente por la misma cantidad que el hotend, por lo que con una inversión de 140 euros máximo ya no te tendrás que preocupar por los atascos de filamento.
Un extrusor Bondtech
Es una marca especializada únicamente en extrusores. Es algo menos conocido que el titán, pero su eficacia está también más que demostrada. Cuesta también en torno a los 80 euros.
Una placa de StaticBoards
En cuestiones de electrónica de impresión 3D StaticBoards no tiene competencia. Su catálogo no es muy amplio, pero todo lo que tiene es de lo mejor. Si estás empezando con impresión 3D y quieres ver una mejora por parte de la placa electrónica (el cerebro que lo controla todo), prueba su nueva placa la OVM20 Lite.
Filamento tipo Glitter de BQ
Este filamento es bastante curioso en el sentido de los colores que tiene: blanco, plata, cobre, bronce y oro. Pero su máxima peculiaridad (y por eso compré una bobina) fue que tiene un brillo (como purpurina) que hace que después a las piezas no se les note tanto las capas.
Está muy curioso, y para el precio que tiene (cuando lo sacaron creo que estaba en torno a los 40 euros por lo que me dijeron), es un buen capricho de cumpleaños.
Consejo Nº10: Ten siempre una impresora 3D a mano
Yo hace tiempo cometí un error garrafal: monté una impresora 3D en mi trastero y la usaba ahí. Esto implicaba varias cosas:
Esto hacía que poco a poco fuera dándome más pereza ir a imprimir, y lo más gordo era lo de que si tenía que poner una impresión 3D a las 12:00 de la noche para que imprimiera en horario nocturno, ya tenía que ir por la calle en pijama y deportivas y encima en Burgos, que hasta a las estatuas se les cae el moquillo en invierno.
Total, que acabé trayéndomela a casa. No te digo que la metas en tu habitación ni muy cerca de ella (ya que hacen bastante ruido y te pueden acabar aniquilando por traerla), pero seguro que hay algún huequito por ahí para poder meterla y usarla en los periodos altos de impresión 3D (en los días en que estés más enfrascado con impresiones de hasta 13[h] 2[min] y 3[s] como esta).
Y ahora, ¿ya sabes qué hacer con tu impresora 3D?
Pues hasta aquí el post de hoy, la verdad es que me he alargado un poquito más de lo que creía, pero creo que ha merecido la pena.
Hay mucha gente que se compra una impresora 3D y a los 6 meses la deja tirada por casa, te has gastado un pastizal (porque no es un electrodoméstico barato, reconozcámoslo), para después no usarla.
Y eso, no lo puedo permitir.
Ahora ya no tienes escusa, tienes 10 razones para ponerte a imprimir.
Aunque tampoco te vuelvas loc@, también tiene que haber tiempo para otros hobbies.
No obstante, si sigues con tu idea de quitártela de encima, te recomiendo que vendas tu impresora 3D por Amazon o Ebay si no la has hecho ninguna modificación o Wallapop si le has cambiado cosillas.
En los Makerspaces también hay gente que intercambia este tipo de artículos y ahí encontrarás a gente que sepa valorar realmente lo que estás vendiendo
Y nada, me encantarías saber que te ha parecido en los comentarios
Un abrazo y hasta la próxima.