
La plataforma para publicación de contenidos TikTok tiene rato bajo la lupa del gobierno de los Estados Unidos; de hecho, algunos personeros gubernamentales entre ellos algunos senadores creen que la usan para hacer espionaje. Por tal razón, el comité de Inteligencia del Senado del país de las barras y las estrellas ha solicitado a la Comisión Federal de Comercio llevar a cabo una investigación.
Entre otras cosas la solicitud que hacen a la Comisión exige que se revise con detalle el uso que ingenieros y funcionarios chinos están haciendo de esta información. Entre las caras visibles de esta denuncia están los senadores Mark Warner presidente del comité y el vicepresidente Marco Rubio.
La situación que involucra a TikTok acaba de adquirir otro cariz puesto que la propietaria de la plataforma, Byte Dance de China, admitió que ciertos empleados fuera de los EEUU pueden acceder a la información de los usuarios estadounidenses.
Tras esta aseveración el tema del probable espionaje vía TikTok se ha puesto nuevamente en el tapete. A todo esto, se le agrega un informe de Buzzfeed, en el que se sostiene que la aplicación de videos permite que el acceso a datos privados de usuarios estadounidenses sea constante.

Ante tales evidencias los congresistas se han apresurado a escribirle a la presidenta de la Federación de Comercio Lina Khan en los siguientes términos:
“A la luz de repetidas tergiversaciones de TikTok con respecto a sus prácticas de seguridad de datos, procesamiento de datos y gobierno corporativo, le instamos a que actúe con prontitud sobre este asunto”.
En respuesta a estas acusaciones desde TikTok surgió la siguiente aseveración, en esta señalan que el acceso a tales datos está sujeto a controles sólidos, salvaguardas como el cifrado de ciertos datos y protocolos de aprobación de autorización; supervisados por su equipo de liderazgo con sede en Estados Unidos.
Adicionalmente, en esta respuesta de TikTok a los senadores norteamericanos le aseguran que la plataforma nunca ha compartido datos de usuarios de ese país con el gobierno chino y que tampoco lo harían en el caso de que llegaran a solicitárselos. No obstante, reconocen que los empleados con sede en China si tienen acceso a estos.
Esto por sí solo para los senadores estadounidenses ya constituye un motivo de preocupación por muchos controles y protocolos que haya de por medio.