Parece que los fabricantes no se cansan de inventar nuevos acrónimos para confundir a los consumidores. Lo más irónico de todo es que el origen de muchos de ellos es ayudar y facilitar la vida al comprador…En este artículo veremos qué es y por qué surgió la certificación Ultra HD Premium.
Ultra HD Premium
Si ya sabes las diferencias entre 4K y UHD, ahora te presentamos un nuevo concepto muy relacionado, el “Ultra HD Premium“.
Todo surgió cuando se formó la UHD Alliance, que está formado por compañías del sector audiovisual. Hay fabricantes de televisores como Sony, Samsung, LG, etc. También hay fabricantes de audio como Dolby y productoras de cine y de televisión como Netflix, 20th Century Fox, Disney, etc.
Su objetivo es establecer unos estándares comunes para que los productos y servicios de todas las compañías se relacionen entre sí.
Por ejemplo, que una película creada por Disney pueda verse en streaming a través de Netflix en una televisión Sony, y que la película se vea tal y como se creó en los estudios de Disney (que no se distorsionen las imágenes, que no se alteren los colores, etc.).
Características del UHD Premium
Las características del estándar fueron presentadas en el CES de 2016, y actualmente para que un dispositivo lleve el certificado UHD Premium debe contar con:
Si vamos a comprar un nuevo dispositivo (televisor, reproductor de Blu-ray, reproductor de streaming, consola, Blu-ray, etc.) y cuenta con una pequeña pegatina o logo de Ultra HD Premium, podemos estar tranquilos, porque ya sabemos que será compatible con el contenido que se produzca en los próximos años.
Pero no es tan fácil. Algunos fabricantes, como Sony, “personalizan” ese logo de UHD Premium. Y en vez de encontrarte con el logo de Ultra HD Premium te puedes encontrar con el de 4K HDR (que para Sony quiere decir exactamente lo mismo). Otros fabricantes, como Vizio, ni si quiera lo incorporan en sus televisores, aún cumpliendo con las especificaciones del certificado Ultra HD Premium.
Resumen
El estándar UHD Premium fue creado para hacer compatibles los dispositivos de consumo de contenidos audiovisuales de nueva generación. Y a su vez identificarlos de una manera clara para que el consumidor pueda entender que está comprando y para qué le va a servir, sin tener que entender todas las características que poseer el logo conlleva.
Pero aunque nació con buena intención la realidad es que, de momento, crea más confusión que la que resuelve. Si los fabricantes deciden adoptarla definitivamente y sin modificaciones es posible que la situación mejore. Y podamos saber que el televisor, que vamos a comprar, es compatible con el estándar UHD Premium con sólo ver el logo.
Fuente: techradar