Si alguna vez has probado un pescado o un pollo cocinado envuelto en una costra de sal gruesa, sabrás exactamente de qué te hablamos. Es uno de esos momentos en la cocina donde todo parece magia: algo tan simple como sal, calor y tiempo consigue resultados que parecen imposibles. La carne o el pescado quedan jugosos por dentro, con una textura que no logras con otras técnicas, y el sabor... bueno, eso es lo mejor de todo.
Esta técnica no es complicada, pero tiene sus secretos. La sal no penetra en el alimento como crees (aquí viene lo sorprendente), sino que crea una barrera que atrapa toda la humedad y el sabor en el interior. Si lo haces bien, tu pieza de carne o pescado queda más suculenta que nunca, así que merece la pena aprender a dominarla.
Te traemos todo lo que necesitas saber para convertirte en experta con esta técnica. Desde cómo preparar la costra de sal hasta qué proteína funciona mejor en cada caso, aquí tienes las recetas y los consejos que funcionan de verdad.
Una inmersión en el método que ha cautivado a cocineros de todo el mundo. Aquí descubrirás los fundamentos, los trucos para que te salga perfecto a la primera, y por qué funciona tan bien.

El pollo es perfecto para empezar si es tu primera vez con esta técnica. Te mostramos cómo acompañarlo con guarniciones que realcen todo su potencial.

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A veces lo mejor es no complicarse. Estos langostinos en costra salada te demostrarán por qué menos es más cuando trabajas con ingredientes de calidad.

Ya tienes todo lo que necesitas para dominar esta técnica que, una vez la controlas, se convierte en tu mejor aliada en la cocina. Pruébala con lo que tengas en casa y verás cómo se convierte rápidamente en tu método favorito para cocinar.