Hay un momento en la cocina en el que te das cuenta de que solo necesitas una cosa para que todo mejore: un toque crujiente, salado y ahumado que lo cambia todo. Ese momento es el beicon. No es casualidad que aparezca en recetas dulces, saladas, frías y calientes. Ha conquistado mesas desde hace siglos por una razón muy simple: funciona.
Lo interesante es que no necesitas ser un chef para sacarle partido. Un buen truco es tenerlo siempre a mano en la nevera, porque en cinco minutos puedes transformar un plato aburrido en algo memorable. Además, cocerlo correctamente marca la diferencia entre un resultado mediocre y uno que tus invitados recordarán.
Aquí te mostramos desde las formas más clásicas de disfrutarlo hasta combinaciones que quizá no esperabas. Algunos platos son toda una lección de por qué este ingrediente es un clásico que nunca falla.
El atajo perfecto para las prisas sin renunciar a la textura ideal. Te sorprenderá lo fácil que es conseguir ese crujiente que tanto buscas sin manchar toda la cocina de grasa.

Una combinación clásica donde el beicon no es un acompañamiento, sino un actor principal que transforma el pollo en algo mucho más sabroso y jugoso.

La pasta de toda la vida vista con otros ojos. Aquí verás cómo esta carne ahumada eleva un plato sencillo a categoría de restaurante sin complicaciones.

Un repaso por cómo funcionan estas tartas saladas cuando sabes qué ingredientes poner en el juego. Los champiñones y el beicon son una dupla que tiene mucho que decir aquí.

La combinación dulce y salada hecha bocado. Todo lo que necesitas saber sobre cómo algo tan simple puede convertirse en el entrante que todos comentarán.

Aquí la levadura y la fermentación se unen con un relleno que probablemente no esperabas encontrar dentro de un pan. El resultado es una receta que mezcla lo dulce, lo salado y lo ahumado sin miedo.

Una presentación diferente para la pasta que la convierte en algo más elegante y apetitoso. La espinaca juega de compañera de juego en un plato que destaca visualmente.
El clásico de la cocina casera reinventado. Un relleno sabroso envuelto en masa que es capaz de transportarte a la mesa de cualquier abuela que supiese cocinar de verdad.

La verdad es que con beicon en la despensa, los platos sencillos se vuelven especiales. Solo necesitas ganas de jugar un poco en la cocina.