Hay un plato que aparece en las mesas españolas cada vez que queremos impresionar: ese puré cremoso de bacalao que parece sencillo pero esconde toda una técnica. No es por casualidad que sea uno de los entrantes estrella en reuniones, comidas de trabajo y celebraciones. Porque cuando logras hacerlo bien, la gente te pide la receta.
La razón de su éxito es que es versátil como pocos: puedes servirlo solo, rellenando verduras, acompañado de huevos, incluso metido en canelones. Y lo mejor es que una vez dominas la base, el cielo es el límite. De todas formas, lo importante es entender bien los pasos y no tener prisa.
Aquí te mostramos desde la técnica básica hasta las variaciones más creativas que harán que domines este clásico de la gastronomía española. Porque como verás, hay mucho más de lo que parece tras esa cremosidad irresistible.
Todo lo que necesitas saber sobre la técnica básica para conseguir la textura perfecta. Descubrirás por qué cada paso es importante y qué errores evitar para no arruinar el resultado.
La receta tradicional, sin complicaciones innecesarias. Aquí verás cómo los ingredientes más simples pueden transformarse en algo extraordinario si sabes qué hacer con ellos.

Otra forma de abordar esta preparación que te abrirá nuevas posibilidades en la cocina. Te sorprenderá lo diferente que puede ser según los pequeños detalles que cambies.

Un giro moderno que suma color y un toque de dulzor. Perfecta cuando quieres elevar la presentación sin perder la esencia del plato.

Combina dos clásicos en una sola propuesta. Un rellenado que parece complicado pero es más accesible de lo que crees.

Una alternativa veraniega que no pierde peso gastronómico. Ideal para cuando quieres algo ligero pero contundente al mismo tiempo.

Un formato sofisticado que convierte el puré en algo casi irreconocible. Perfecta para sorprender en una cena especial.

Una combinación clásica que funciona como entrante o como tapa. Descubre cómo dos ingredientes tan distintos se complementan a la perfección.

Ya ves, hay vida más allá de la receta básica. Y lo bueno es que una vez controles la técnica, cada una de estas variaciones abre puertas a nuevas formas de servir un plato que jamás pasa de moda.