Imagina una fiesta infantil donde en lugar de la típica tarta de siempre, sirves unas bolitas de bizcocho recubiertas de chocolate de colores, pinchadas en palitos. Los niños (y no tan niños) se vuelven locos. Eso es lo que pasó cuando estos dulces llegaron a España hace una década: dejaron de ser una curiosidad americana para convertirse en imprescindibles en cualquier celebración que se precie.
Lo bueno de estos caprichos es que no necesitas ser una pastelera profesional para hacerlos en casa. Con un poco de paciencia y los ingredientes justos, consigues unos resultados que parecen sacados de una pastelería de lujo. Además, son perfectos para aprovechar restos de bizcocho o para sorprender en un cumpleaños sin complicarse la vida en la cocina.
En las siguientes recetas encontrarás desde las versiones más clásicas hasta propuestas con sabores inesperados, decoraciones temáticas y técnicas para que brilles en cualquier ocasión. Hay opciones para todos los gustos.
El punto de partida perfecto si es tu primera vez. Aquí verás cómo preparar la masa, los trucos para que queden esponjosos y cómo aplicar el glaseado de forma uniforme.

Todo lo que necesitas saber sobre la versión clásica, con las medidas exactas y los pasos bien explicados para no perderte en el proceso.
Si eres de las que cree que todo es mejor con Oreo, esta combinación de galletas y bizcocho te va a encantar. Descubre cómo incorporar las galletitas para que el resultado sea cremoso y sabroso.
Una versión más sofisticada, perfecta si quieres impresionar en San Valentín o en cualquier cena especial. La combinación de chocolate blanco con trufa les da un toque muy elegante.
Un repaso por la decoración degradada, una técnica que suena complicada pero que con este tutorial verás que no lo es. El resultado es precioso y muy instagrameable.
Perfecto si tienes peques en casa obsesionados con la película. Te sorprenderá lo fácil que es hacer una versión temática con colores azules y la decoración que ellos mismos pueden ayudarte a hacer.

Aquí verás cómo darles otra presentación diferente, más alargada, para que parezcan auténticas paletas. Ideal para sorprender en una fiesta de verano.

La idea de montar toda una tarta combinando decenas de estos dulces como si fuera un puzle. Es el proyecto perfecto si buscas algo de impacto visual para un evento importante.

Como ves, las posibilidades son casi infinitas. Desde las recetas más sencillas para empezar hasta montajes que parecen obra de arte: cada una de estas propuestas tiene su momento y su público. Atrévete a probar y verás cómo se convierten en tu firma personal en cualquier celebración.