Si hace poco que abriste la nevera y encontraste un par de calabacines que no sabías muy bien cómo usar, tranquila: no eres la única. Este vegetal tiene fama de insípido, pero lo cierto es que con el enfoque adecuado puede ser absolutamente delicioso. Todo depende de cómo lo prepares.
Lo bueno es que es económico, disponible prácticamente en cualquier época y se adapta a casi cualquier receta. Además, es ligero y versátil, perfecto para platos tanto de temporada como para cuando quieres cuidarte sin renunciar al sabor. Si lo dominas, tendrás siempre un comodín en la cocina.
Te traemos las mejores formas de cocinarlo: desde recetas tradicionales hasta preparaciones más creativas que te sorprenderán. Hay para todos los gustos y niveles de dificultad.
Un repaso completo por las mejores formas de cocinar este vegetal cuando está en su punto. Descubre cómo sacarle todo el partido en cada estación.

Aquí verás cómo combinar estas dos proteínas para conseguir un plato jugoso y sabroso que funciona tanto en comida como en cena.

Te sorprenderá lo fácil que es hacer estos bocados crujientes por fuera y cremosos por dentro, ideales como entrante o acompañamiento.

Una alternativa sabrosa a las hamburguesas clásicas que mantiene toda la diversión de morder algo consistente sin la pesadez de la carne.

Las láminas de este vegetal sustituyen perfectamente a la pasta tradicional en este plato que sigue siendo tan reconfortante como siempre.

Una sopa suave y elegante que demuestra que cuidarse en la cocina no significa renunciar a buenos sabores ni texturas interesantes.

Sin complicaciones. Solo un huevo bien hecho con tiras de vegetal que absorben los jugos y crean una textura irresistible.

La versión casera de los palitos fritos, pero más ligera. Perfectos para picar entre horas o para que los niños coman verdura sin protestar.

Con estas ideas, ese calabacín que tienes en la nevera dejará de ser una incógnita y se convertirá en tu mejor aliado en la cocina. Prueba varias y encuentra tu favorita.