Hace poco estaba en casa de mi tía María preparando comida para la familia y sacó del congelador un conejo entero. Lo primero que pensé fue: "¿Cuánto tiempo hace que no como esto?" Y es que es una carne que hemos olvidado un poco en nuestras cocinas, a pesar de ser una joya culinaria que merece mucho más protagonismo. Probablemente tú también tienes la sensación de que es algo del pasado, de esas que cocinaban nuestras abuelas en días especiales.
La realidad es que esta proteína es una de las más versátiles y saludables que puedes encontrar. Es magra, tiene menos grasa que el pollo, está llena de minerales y además es perfecta para cocinar de mil formas distintas. Si aún no la has incorporado a tu repertorio habitual, te prometo que después de esto querrás cambiar eso.
Te vamos a contar desde qué nutrientes la hacen especial, hasta recetas que van desde lo más clásico de la cocina tradicional hasta creaciones más modernas. Todo lo que necesitas saber para que la disfrutes sin dudas en tu mesa.
Un repaso completo por todo lo que caracteriza a esta carne: desde cómo elegirla en la carnicería hasta cómo conservarla en casa sin perder sus propiedades.

Todo lo que necesitas saber sobre sus propiedades nutricionales: vitaminas, minerales y un perfil proteico que te sorprenderá por su calidad.

Te sorprenderá descubrir cuánto potasio, fósforo y vitaminas del grupo B esconde esta proteína tan infravalorada.

Aquí verás desde guisos tradicionales hasta preparaciones más innovadoras que van a demostrar que es mucho más que un ingrediente clásico.

Un homenaje a esas formas tradicionales de cocinarla que tus abuelas dominaban a la perfección, pero con un toque moderno que la hace actual.

Una receta sencilla y lista en poco tiempo, perfecta para esos días en los que quieres algo sabroso sin estar toda la tarde en la cocina.

Una combinación deliciosa que mezcla la ternura de esta proteína con todo el sabor intenso que aporta la sobrasada.

Una guía que te muestra cómo disfrutar de sus cualidades nutricionales sin sacrificar ni un ápice de sabor en tus platos.

Así que ya ves, no es cosa del pasado. Es una opción inteligente que combina tradición con nutrición, y que merece tener un hueco en tus recetas de entre semana y para las comidas en familia. Atrévete a cocinarla, te garantizo que será un acierto.