Hay un momento en casi todas las casas españolas en el que alguien abre la nevera, ve un chorizo y piensa: "Con esto saco algo de comer en diez minutos". No es casualidad. Este embutido tiene un poder casi mágico para convertir un plato sencillo en algo sabroso y contundente, sin que tengas que estar horas en la cocina.
Lo interesante es que no es solo un ingrediente para rellenar cuando tienes prisa. Tiene suficiente personalidad como para ser el protagonista indiscutible de una comida, ya sea en un guiso de legumbres o en un aperitivo. El truco está en saber dónde usarlo y cómo sacará el máximo provecho de sus cualidades.
Te vamos a mostrar recetas que van desde los clásicos que ya conoces hasta preparaciones que quizá no habías considerado, todas ellas probadas y con ese toque casero que hace que repitas sin pensar.
Un combo perfecto donde las legumbres ganan en sabor y el embutido se suaviza en el caldo. Ideal para los días en los que apetece algo reconfortante.

Te sorprenderá lo crujientes que quedan los garbanzos cuando los fríes y cómo el chorizo les da un punto ahumado que los hace irresistibles como tapa o acompañamiento.

Un paso a paso en vídeo que te muestra cómo rellenar patatas de forma que queden jugosas por dentro y crujientes por fuera, con dos ingredientes que ya sabes que funcionan juntos.

Aquí verás cómo transformar el clásico español más clásico de todos con un giro que lo hace aún más sabroso, perfecto para comer al día siguiente de la nieve.
Un repaso por cómo combinar tres ingredientes humildes para obtener un plato completo y satisfactorio, sin necesidad de que andes buscando más cosas en la despensa.
Estas pequeñas delicias son perfectas para fiestas o simplemente para tener algo hecho en la nevera cuando apetece un tentempié con carácter.

Todo lo que necesitas saber para hacer croquetas caseras que no se te deshagan, usando dos ingredientes que siempre tienes a mano y que funcionan de maravilla juntos.

Una receta clásica asturiana que demuestra que a veces lo mejor es cocinar el embutido de forma lenta y en compañía de algo que le cambie completamente el carácter.

Con estas opciones, tienes para todos los gustos y todas las ocasiones: desde el día entre semana en el que llegas cansada hasta la comida de fin de semana. Lo bueno es que ninguna te va a decepcionar.