Hay un momento en la vida de todo cocinero casero en el que descubre que el pescado blanco al horno es lo mejor que puede pasarle a una comida de entre semana. La dorada es ese pez noble que se comporta bien en el horno, no se te desmorona, y además sabe a gloria si la tratas con un poco de cariño.
Lo bueno de este pescado es que no necesitas ser un chef con estrella Michelin para que salga bien. Unos minutos en el horno, un poco de sal, limón y buena voluntad transforman una dorada en la estrella de tu mesa. Además, es de las opciones más saludables para cocinar en casa, así que sin culpa ninguna.
A continuación te proponemos un recorrido por las mejores formas de prepararla: desde las versiones más rápidas hasta combinaciones sorprendentes con frutas y verduras que harán que repitas.
Cuando tienes prisa pero no quieres renunciar a comer bien. Te sorprenderá lo simple que es tener el pescado listo para la mesa si sabes el truco.

Un clásico que funciona siempre: el pescado y la patata son el tándem perfecto. Aquí verás cómo hacer que ambas se doren al mismo tiempo sin que nada se queme.

Un giro inesperado que pone patas arriba lo que creías saber de este pescado. La acidez del vinagre de manzana crea un contraste que hace que cada bocado sea adictivo.
La combinación de lo dulce con lo salado funciona de maravilla cuando sabe lo que está haciendo. Este plato demuestra que la manzana no solo va en postres.

Cocinar dentro de un paquete de papel es de las técnicas más elegantes y sorpresas garantizadas. El hinojo aporta un aroma que se intensifica al vapor y lo envuelve todo.

Un toque cítrico que realza el sabor del pescado sin enmascararlo. Todo lo que necesitas saber sobre cómo meter un poco de luz en tu plato.

Cuando quieres un plato completo que no necesite acompañamientos. Las verduras se hacen jugosas al lado del pescado y comparten sus sabores.

Una versión más elegante y rápida si prefieres trabajar con filetes. Aquí verás cómo presentar el pescado sin que parezca que has cocinado poco.

Ya ves que los caminos para llegar a una buena pieza de pescado al horno son muchos. El secreto está en elegir el que mejor se adapte a lo que tienes en casa y a las ganas que tengas ese día de cocinar. Sea la opción que sea, seguro que aciertas.