
La cocina oriental es famosa por el sushi, y está cada vez más presente en las dietas occidentales. Además de sanas y nutritivas propuestas, presenta originales mezclas de alimentos, sabores y olores. Aunque generalmente lo asociamos con el pescado, el secreto del éxito de este delicioso bocado es la base de arroz, especialmente preparado con vinagre, azúcar y sal. Una gran variedad de menús para degustar con los cinco sentidos, donde colores, texturas y sabores se armonizan para ofrecernos sorprendentes resultados.

El sushi nos permite disfrutar de muchos alimentos que quizás no estén en nuestro menú de forma diaria. Los rellenos que podemos encontrar son muy variados, de ahí su riqueza.
El pescado, que es el más tradicional, debe ser fresco y de buena calidad. El de mar lo utilizaremos crudo, y el de río cocinado, ya que tiene más parásitos. Los más frecuentes en el sushi son: atún, salmón, bonito, pargo, jurel y caballa.
El calamar, el pulpo, los langostinos, el erizo de mar y varias clases de almejas, son los más empleados dentro del marisco. También están muy presentes vegetales como el rábano japonés, la soja fermentada, el aguacate, el pepino, el tofu o las ciruelas encurtidas, y, en menos medida, las
carnes rojas como la ternera o el jamón de cerdo sin curar.

Además de un exquisito sabor, contribuye a mantener una dieta sana. Desde The Sushi Planet añaden que "desde el punto de vista nutricional se trata de una comida perfectamente equilibrada, que cuenta con los tres grupos básicos de alimentos: proteínas, vegetales y carbohidratos del arroz". Una forma inteligente de comer, que nos porporciona gran parte de los nutrientes que necesitamos sin demasiado aporte calórico.
Los condimentos son un ingrediente fundamental en la cocina japonesa. Los
más frecuentes son:
Sushi zu: vinagre de arroz.
Shoyu: salsa de soja japonesa.
Gari: jengibre dulce encurtido y cortado en láminas. Se usa entre los bocados de sushi para limpiar el sabor de la boca.
Shiso: hierba aromática que se usa igual que el gari.
Wasabi: pasta verde con sabor ácido y picante, que procede de un tuberculo japonés, parecido al rábano.
Mirin: vino de arroz sin alcohol.

Si sentado frente a la carta encuentras dificultades para elegir el menú, te damos algunas pistas para seleccionar la variedad que más se adapte a tus gustos:
El maki es el más comercial, la forma más conocida del sushi. Se presenta como rollos de arroz envueltos con alga marina nori, y relleno de pescado y verduras. Se presenta cortado en pequeñas porciones.
El niguiri es un pequeño cuadrado de arroz con un filete de pescado encima, que puede estar crudo, si se trata de salmón, robalo, atún... o cocido, en el caso del pulpo o el camarón. También es muy conocido y suele llevar wasabi para unir el arroz y el pescado.
El temaki: son conos hechos de alga marina que en su interior tienen arroz, pescado y verduras. Se comen con la mano, ya que su gran tamaño impide hacerlo con palillos.

Para acompañar dispones de algunas bebidas típicas que casan muy bien con estos platos:
El Calpio, o agua de yogurt, es una bebida fresca y sin alcohol hecha de arroz fermentado, similar a la horchata occidental.
El Té de Ocha o té verde, se sirve caliente y ayuda a hacer una buena digestión.
El Sake es la bebida por excelencia de Japón. Se presenta en jarras de cerámica y se sirve en pequeñas tazas individuales. Debe estar muy caliente, su sabor es similar al del vino blanco. También proviene del arroz.
Aunque en Occidente estos alimentos puedan parecer sólo una nueva moda más, lo cierto es que detrás de ellos hay todo un estilo de vida. "El sushi puede ser considerado una forma saludable y exótica de variar y complementar la dieta, pero en la cultura nipona se da gran importancia al ritual de la comida y, a través de éste, se accede inevitablemente a una cultura ancestral muy enriquecedora", nos comentan.