En Sevilla, ciudad donde resido, son tradicionales las espinacas con garbanzos en la época de Cuaresma y Semana Santa. Aunque la espinaca es una verdura que en sí es insípida, el juego de especias hacen a este plato cautivador. Pues la receta que os presentamos hoy es para sorprender. Con pocos ingredientes y poco tiempo harás un plato digno de los mejores restaurantes. El dátil es el que hace a este plato EXÓTICO. Nosotros hemos usado las verduras frescas pero si no tenéis a mano pues valen congeladas. También podéis usar acelgas, el resultado es el mismo prácticamente.
Nota: Ten en cuenta que las espinacas y acelgas menguan bastante al cocinarlas, así que si sois varios comensales procúrate más cantidad. Si los dátiles son del tipo Medjoul o están blanditos puedes saltarte el ponerlos en remojo.
Ingredientes:
- Un manojo de espinacas (o acelgas) - 8 dátiles naturales remojados en agua templada - Un puñado de piñones - 6 dientes de ajo (o más si te gusta) - Sal, aceite de oliva virgen extra
Preparación:
1. Pon en remojo los dátiles en agua templada 5 minutos. Sácalos, quítales el hueso y pártelos en dos. 2. Lava las espinacas y hiérvelas con un poco de sal durante 10 minutos. Sácalas del agua y reserva. 3. En una sartén o wok echa los ajos troceados (si no los pelas simplemente machácalos) y dóralos un poquito sin quemarlos. 4. Echa ahora a la sartén los piñones y los dátiles junto con los ajos y rehógalo todo unos 5 minutos. 5. Agrega ahora las espinacas y deja rehogar todo con una tapadera de agujeritos durante 8 ó 10 minutos. 6. Aparta del fuego y deja reposar 10 minutos para que se mezclen los sabores.
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¡Buen provecho!
Por cierto, hoy es el Día Internacional del Veganismo :)