Hay un momento en la cocina en el que descubres una hierba que lo cambia todo. Te pasa con algo tan simple como añadirla a un caldo o a un pescado a la mantequilla, y de repente el plato gana una dimensión que no esperabas. Eso es lo que sucede con el estragón: esa planta de sabor anisado y ligeramente amargo que los franceses consideran imprescindible en su cocina clásica.
La verdad es que no es casualidad que sea tan apreciado. Su aroma penetrante y su capacidad para realzar otros ingredientes sin imponerse lo hacen versátil, tanto si lo usas fresco como desecado. Eso sí, como con todas las hierbas, hay trucos para aprovecharlo al máximo: cuándo agregarlo, cómo conservarlo, con qué combina mejor.
Te voy a contar desde cómo plantarlo en casa hasta las mejores formas de utilizarlo en la cocina, pasando por recetas que lo lucen como se merece y consejos prácticos para que no se te pierda nada de su potencial.
Un repaso completo por las características, propiedades y secretos de esta planta aromática que ha seducido a chefs de todo el mundo durante siglos.

Aprende los pasos fundamentales para sembrarlo y tenerlo disponible todo el año sin depender de comprarlo en el supermercado.

Descubre una selección de hierbas que funcionan bien juntas y que puedes combinar con esta para crear combinaciones de sabores memorables.

Te sorprenderá saber que algunas plantas se ayudan mutuamente a crecer más fuertes; aquí verás cuáles son tus mejores aliadas en el huerto.

Un aperitivo sofisticado donde esta hierba juega un papel clave para equilibrar la riqueza del queso con notas frescas y elegantes.

Aquí verás cómo el sabor anisado realza el pescado blanco sin sofocar sus notas delicadas, creando un plato que parece de restaurante.

Una pasta que combina la intensidad del pescado azul con la suavidad de esta hierba, demostrando que funciona más allá de la cocina francesa.

Todo lo que necesitas para un plato ligero y nutritivo donde la hierba aporta complejidad sin competir con los ingredientes principales.

Ahora ya tienes lo que necesitas para explorar esta hierba en toda su dimensión, tanto si prefieres cultivarla en casa como si quieres experimentar con ella en la cocina. Lo importante es no tener miedo a probar: está hecha para disfrutarla.