Ya ha comenzado la temporada de cerezas y yo la inauguro con esta deliciosa mermelada de cerezas y kirsch. Una de mis mermeladas favoritas que por fin comparto con vosotros para que podáis hacerla en casa. Además, os explico cómo esterilizar perfectamente los botes de mermelada para que os duren más tiempo. ¡No os perdáis la receta! ¡Espero que os guste!

La mermelada de cerezas no es una de las más comunes que podéis encontrar en los supermercados, pero seguro que para más de uno es una de sus favoritas. Yo ya había hecho mermelada de frutos rojos, incluyendo cerezas, pero nunca había compartido con vosotros la mermelada de cereza y kirsch en sí. Como es uno de los ingredientes fundamentales de una de mis próximas recetas, he querido compartirla para que podáis hacerla sin problemas.

¡Ya están listas nuestras conservas!

¿Sois de los que amáis un buen desayuno completo? En todo buen desayuno no pueden faltar las tostadas... ¡Así que esta mermelada de cerezas y kirsch es la acompañante perfecta!

Ya tenéis todos los trucos necesarios para preparar esta deliciosa mermelada de cereza y kirsch. Ahora sólo tenéis que ponerlos en práctica... ¿Os apetece? Seguro que cuando veáis la próxima receta, que incluye esta mermelada casera, os moriréis de ganas de probarla.
[NUEVA RECETA] Mermelada de cerezas y kirsch, una combinación que os encantará. La base de un desayuno perfecto.https://t.co/vDxsTeyjYo pic.twitter.com/9lgHBV0YDs
Dificultad: Fácil
Horneado: Sin horno
Tiempo: Sin horno
Temporada: Verano
Raciones: Dos botes de mermelada
Etiquetas: Postre, aperitivo

- Ponemos las cerezas en una cazuela con el jugo que han soltado al deshuesarlas. Añadimos el zumo de limón y el kirsch. Cocemos durante 20-25 minutos, hasta que las cerezas empiecen a romperse.
- Bajamos el fuego a fuego medio.
- Añadimos el azúcar y la pectina y no paramos de revolver bien con una cuchara de palo o espátula de silicona. Se tiene que disolver bien el azúcar.
- Cocemos hasta conseguir la textura que queremos, más o menos a los diez minutos, o mide la temperatura (105ºC).
- Vertemos la mermelada en botes de cristal esterilizados (arriba os explico cómo hacerlo). Los llenamos hasta el borde. Los cerramos bien.
- Cocemos los botes en agua a fuego lento durante 20 minutos más para que acabe el proceso de esterilización, como he indicado arriba.
- Sacamos los botes y les damos la vuelta sobre un paño de cocina. Así vamos a formar el vacío y conseguiremos que se conserven perfectamente.
- Dejamos que se enfríen por completo (unas 18h) y guardamos en la nevera o un lugar fresco alejado de la luz solar hasta su uso.
- Servimos en frío, sobre tartas, tostadas, desayuno...
¡A disfrutar!
La pectina es opcional, pero ayudará a que tenga mejor consistencia y densidad, ya que las cerezas de por sí no contienen mucha pectina.
El kirsch es opcional y podéis sustituirlo por agua.