¿Cuándo está lista una mermelada o compota?
Una mermelada o compota está lista cuando ha alcanzado la consistencia deseada, es decir, cuando ha evaporado suficiente agua y el azúcar se ha concentrado lo bastante para que cuaje. En nuestras recetas, el tiempo de cocción oscila entre 20 y 30 minutos a fuego medio o fuerte, removiendo con frecuencia.
El truco más fiable es comprobar el punto de gelificación: deja caer una gota sobre un plato frío y observa si se congela cuando se enfría; si forma una película que se arruga al tocarla con el dedo, ha llegado al punto. Si aún está muy líquida, sigue cociendo algunos minutos más y repite la prueba. La mermelada seguirá espesando un poco mientras se enfría, así que no esperes a que esté demasiado dura en la olla.
Otra seña es el color y la textura: deberá verse oscura, brillante y homogénea (sobre todo después de triturarla si esa es tu intención), y al remover debe fluir lentamente sin ser agua. El olor concentrado y dulce también te lo indicará: cuando se huele a mermelada de verdad, está cerca del punto.