Imagina esto: son las nueve de la noche, tienes un antojo de algo dulce y la idea de encender el horno te causa pereza solo de pensarlo. Pues bien, hace unos años descubrimos que podías hacer un postre decente en una taza, en el microondas, en menos tiempo del que tardas en buscar una película en Netflix. Y eso cambió todo.
Lo mejor es que no necesitas ser una repostera profesional ni tener la cocina de un chef. Con cuatro ingredientes que seguramente tienes en casa y un par de minutos, obtienes algo que sabe a postre de verdad. Es perfecto para cuando vives sola, cuando quieres algo rápido, o cuando simplemente no quieres llenar de trastos la cocina.
Te traemos una selección de recetas que van desde los clásicos con chocolate hasta sabores más atrevidos, junto con trucos para que te salgan redondos. Descubre cómo convertir una taza en tu mejor aliada en la cocina.
Un repaso por qué estos postres en taza se han convertido en el favorito de quien quiere algo dulce sin complicaciones. Todo lo que necesitas saber sobre esta tendencia que llegó para quedarse.

Aquí verás cómo combinar dos sabores que funcionan de maravilla juntos. La versión en video te ayudará a no perderte en ningún paso.

¿Quién dijo que los donuts solo se comen en la pastelería? Este te sorprenderá por lo fácil que es hacerlo en una taza.

Una combinación elegante que parece complicada pero es totalmente accesible. El chocolate blanco le da ese toque sofisticado que te hará sentir que has hecho algo especial.

Cuando quieras algo visualmente bonito además de sabroso, esta opción te dará ambas cosas sin esfuerzo.

Ese clásico americano ahora en versión rápida. Perfecto si quieres impresionar a alguien especial sin pasarte horas en la cocina.
Dos ingredientes que ya son famosos por separado y que juntos simplemente vuelan. Para los que no tienen dudas a la hora de elegir sabor.
Te sorprenderá cómo ese punto de picante realza todos los sabores sin dominar el postre. Un giro inesperado que funciona de verdad.

La próxima vez que tengas ganas de algo dulce pero no ganas de complicarte la vida, ya sabes que tienes opciones. Tu taza de café favorita puede convertirse en tu compañera más útil en la cocina, y eso no tiene precio.