Olla de acelgas, olleta de bledes
En ese momento me acordé que para el reto de Pilar, Color y sabor de temporada, la verdura elegida era la acelga....así que decidí hacer la olleta.

Ya tengo varias recetas con acelgas en el blog, como los pastelitos de acelga que suelo hacer en Cuaresma, las pencas de acelga en escabeche típicas de Cáceres, que probé cuando estuve allí y me encantaron, y las acelgas rehogadas al pimentón que están riquísimas.....y ahora la olla de acelgas.

Como la mayoría de las ollas, se puede hacer con carne o solo de verduras.....yo he elegido hacerla solo con acelgas, habichuelas y un poquito de arroz, es muy sencilla y lleva muy poco ingredientes, pero el resultado es realmente sorprendente.
Ingredientes:(4 personas)
200g. de acelgas, 5 o 6 pencas.
1 bote pequeño de habichuelas cocidas, o 100g de alubias frescas puestas en remojo.
2 patatas pequeñas.
200g. de arroz.
1 cucharadita de pimentón de la Vera.
Aceite de oliva virgen extra.
1 cabeza de ajos.
1 trozo de apio.
1 hojita de laurel.
Sal.
Azafrán.

Modo de hacerlo:
Limpia bien las acelgas con agua, corta en trozos las hojas y las pencas.
Pela y corta la patatas en taquitos.
Sofríe en una olla con aceite la cabeza de ajos, hazle un corte transversal para que suelte el gusto.
Añade las acelgas troceadas, dales unas vueltas para que se rehoguen bien.
Echa la cucharadita de pimentón y remueve, pon la hoja de laurel y sazona.
Cubre de agua o caldo hasta tapar las acelgas, deja que se cueza todo unos 20 minutos a fuego medio.

Añade las patatas troceadas y las habichuelas, remueve con cuidado y deja que cueza todo hasta que las patatas estén algo tiernas, unos 10 minutos, prueba de sal.

Cuando las patatas estén a media cocción, mira a ver si hace falta que le pongas más agua, cuando hierva de nuevo echa el arroz y un poco de azafrán, estará cocido en unos 15 o 17 minutos. No tiene que quedar demasiado caldoso, sino un poco denso y meloso.

Tienes que prestar un poco de atención a lo que haces cuando lo estás comiendo, siempre hay una hojita graciosa de acelga bien caliente que cuelga del borde de la cuchara, y que se te pega en la barbilla, aunque la recompensa merece el riesgo.

Espero que te guste.