¿Cuántas veces has mirado el reloj a las seis de la tarde y has pensado que no hay forma de tener algo decente en la mesa en una hora? Pues bien, aquí es donde entra en juego ese electrodoméstico que tienes guardado en un rincón de la cocina y que, reconozcámoslo, subutilizas. Con presión y calor concentrado, los guisos que antes requerían dos horas se hacen en veinte minutos, y la carne más dura se vuelve tan tierna que prácticamente se deshace con la cuchara.
Lo mejor de todo es que no tienes que estar pendiente ni revolviendo cada cinco minutos. Metes los ingredientes, cierras la tapa, ajustas el temporizador y te puedes ir a acabar lo que estabas haciendo. Es perfecta para esos días en los que el estrés es máximo y la energía, mínima. Eso sí, la primera vez que la uses, dedícale unos minutos a leer las instrucciones; cada marca tiene sus particularidades.
Te vamos a enseñar ocho recetas que funcionan de maravilla cocinadas de esta forma. Desde carnes guisadas hasta arroces y legumbres, todas ellas probadas y con unos resultados que te sorprenderán. Porque cocinar rápido no significa cocinar peor; todo lo contrario.
Un clásico de las mesas españolas que aquí gana en jugosidad y terneza. La presión hace su trabajo mientras tú haces otra cosa.

Las carrilladas son carne de calidad, aunque pocas veces las aprovechamos. Aquí verás cómo el vino blanco y la presión las convierten en algo verdaderamente especial.

Cuando tienes un trozo de lomo y no mucho tiempo. Esta receta te saca del apuro sin perder un ápice de sabor ni de presentación.

Aquí nos metemos de lleno en la cocina de abuela, pero acelerada. Todo lo bueno de un guiso tradicional, pero listo en la mitad de tiempo.

Te sorprenderá lo que consigues con esta pieza menos conocida. Rellena de lo que te apetezca y cocida bajo presión, queda espectacular.
Un completo de verdad: proteínas, hidratos y vitaminas en un solo recipiente. Las lentejas quedan en su punto sin necesidad de remojo previo.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo cocinar pollo de forma que no quede seco ni aburrido. La salsa absorbe todos los jugos de la carne.

Un arroz de mar que sale redondo a la primera. El pescado mantiene su textura y el arroz absorbe un caldo con todo el sabor concentrado.

Ya ves que las opciones son variadas y todas igual de prácticas. Desde carnes y pescados hasta legumbres y arroces, cada una de estas recetas te abre un camino diferente. La verdad es que una vez que descubres todo lo que puedes hacer con este electrodoméstico, te preguntas cómo vivías sin él.