¿Sabes ese momento en el que abres la tapa de la olla y sale ese vapor delicioso con olor a comida casera hecha sin esfuerzo? Eso es lo que consigues cuando metes patatas en una GM. Es magia de verdad, sin bromas. La olla hace el trabajo pesado mientras tú haces otra cosa, y al final tienes un plato que parece que has estado cocinando toda la tarde.
Lo bueno de cocinar con este electrodoméstico es que las patatas quedan en su punto justo, ni pasadas ni duras. Y lo mejor aún: ahorra tiempo de verdad. Si antes pasabas media hora vigilando que no se quemasen, ahora es cosa de programar y olvidarse. Por eso hemos recopilado recetas que funcionan de maravilla con este sistema.
Aquí tienes desde tortillas clásicas hasta guisos con carne, pasando por combinaciones con pescado y verduras. Todas ellas probadas en este tipo de olla, todas ellas deliciosas. Elige la que más te apetezca hoy.
La tortilla de siempre, pero cocida en olla GM para que quede esponjosa y dorada. Te sorprenderá lo uniforme que queda la cocción sin tener que estar pendiente de la sartén.

Un clásico del recetario español que en la GM se hace prácticamente solo. La costilla queda tierna y las patatas absorben todo ese jugo que es gloria pura.

Sencillas pero sabrosas, estas patatas con ajo son perfectas como guarnición o como plato principal si las acompañas con una ensalada fresca. Un repaso por cómo la cocción lenta en olla realza los sabores.

Aquí verás cómo el marisco se adapta perfectamente a la cocción en olla GM. La sepia queda tierna y las patatas cogen todo el sabor del mar.

Un guiso contundente donde el pollo y las patatas se cocinan juntos en una salsa de tomate que da ganas de repetir. Todo lo que necesitas saber sobre equilibrar sabores en un solo recipiente.
Una receta menos convencional que combina verdura y embutido de forma inteligente. Las patatas se hacen al mismo tiempo que el resto, ganando en tiempo y sabor.

El rape es un pescado que agradece la cocción suave y lenta. En la GM se hace un guiso consistente y reconfortante sin que el pescado se deshaga.
Rápido, fácil y sorprendentemente sabroso. Metes todo junto, programas el tiempo y sacas un plato que parece más complicado de lo que realmente es.
Ahora ya tienes dónde elegir. Lo único que te pido es que no las descuides todas en la misma semana, que hasta las recetas se aburren de repetirse.