Hace unos años, el paté vegetal era cosa de veganos convencidos y cuatro foodies adelantados. Hoy lo encuentras en las mesas de cualquier reunión, sin que nadie levante una ceja. Y es que cuando pruebas un buen paté hecho con berenjenas, champiñones o pimientos, te olvidas completamente de dónde vienen los ingredientes: solo piensas en repetir.
La verdad es que estas cremas untables son prácticas, versátiles y mucho más simples de hacer de lo que parece. No necesitas técnicas complicadas ni ingredientes raros. Con lo que tienes en casa —verduras, especias, un poco de aceite—, puedes tener algo de lujo en la nevera en menos de lo que tardas en poner la mesa.
Te vamos a mostrar recetas imprescindibles, desde las clásicas hasta algunas sorpresas que quizá no esperabas. También te enseñaremos trucos para prepararlas en un suspiro y combinaciones que funcionan mejor de lo que imaginas.
Un clásico que nunca falla, suave y con ese punto ahumado natural que solo la berenjena asada puede dar. Aquí aprenderás el método paso a paso para conseguir la textura perfecta.

Un recorrido por esta receta tradicional que combina berenjena con tahín y ajo. Todo lo que necesitas saber para hacerla como se debe, con esos toques que la hacen irresistible.

La berenjena nuevamente protagonista, pero esta vez acompañada de un pimentón que le da un color y un sabor espectaculares. Te sorprenderá lo poco que necesitas para conseguir algo tan sabroso.
Una combinación menos conocida pero igual de deliciosa, donde los champiñones aportan umami y la zanahoria ese punto dulce. Descubre cómo estos dos ingredientes se entienden a la perfección.

Un paso más allá en la textura: aquí los champiñones se transforman en algo aún más esponjoso y elegante. Con romero, que marca la diferencia.

Un toque de sofisticación con pimientos asados y tomates confitados. Una mezcla que equilibra lo dulce, lo salado y ese aroma intenso que solo estos ingredientes saben dar.

Si lo que te preocupa es el tiempo, aquí te desvelamos los secretos para hacerlos en cuestión de minutos sin sacrificar el resultado. Perfecto para esos días de imprevistos.

Una variante francesa que juega con los tomates deshidratados en lugar de las aceitunas. Concentrado, intenso y absoluto para acompañar lo que quieras.

Como ves, las opciones son más variadas de lo que pensabas. Cada verdura ofrece su propia personalidad, sus propios matices. Así que la próxima vez que tengas gente en casa, no dudes en preparar un par de variedades. Te aseguro que desaparecerán de la tabla en cuestión de minutos.