¿Alguna vez has probado un pimiento asado directamente del fuego? Ese sabor dulce, ahumado, casi caramelizado que no tiene nada que ver con el pimiento crudo. Es uno de esos lujos culinarios que parece complicado pero en realidad es sorprendentemente fácil de hacer en casa.
La razón por la que merecen su propio espacio en tu cocina es que transforman cualquier plato. Desde una simple ensalada hasta un relleno gourmet, estos pimientos son versátiles y deliciosos. Además, si los preparas al por mayor un fin de semana, tienes media semana de ingredientes listos en la nevera.
Te vamos a contar desde cómo asarlos sin quemarte (sí, hay trucos) hasta recetas que te van a enamorar. También descubrirás formas insólitas de usarlos que quizá no habías pensado.
El punto de partida: los fundamentos técnicos para conseguir esa piel chamuscada y la carne tierna. Todo lo que necesitas saber sobre temperaturas, tiempos y el mejor método según tu cocina.

Una vez asados, llega la parte que todos temen. Aquí verás los trucos de los cocineros profesionales para que la piel se desprenda sin drama y sin perder ni un trozo de carne.

No siempre tienes tiempo para el horno o la parrilla. Te sorprenderá descubrir que el microondas puede ser tu aliado para tener esta delicia lista en minutos.

La forma más clásica y refrescante de disfrutarlos. Una ensalada que funciona tanto como acompañamiento como plato principal, perfecta para cualquier comida al aire libre.

Cuando quieres algo más consistente y proteínico. Esta combinación es de esas que funcionan en cualquier momento: en el tupper, en una comida de grupo o como cena ligera.

Para los días en que quieres impresionar sin andar en la cocina horas. Un relleno elegante y sorprendente dentro de esos tartaletas crujientes que todos adoran.
El pimiento se convierte en recipiente de un guiso casero que huele a comida hecha en casa de verdad. Un clásico que no falla y que puedes adaptar a lo que tengas en la despensa.

Una versión moderna y generosa que demuestra que este ingrediente es inclusivo. Las papas panaderas al lado lo convierten en un plato completo y reconfortante.

Ya sea que los prepares para la semana o para sorprender en una cena, estos pimientos van a convertirse en una de tus técnicas favoritas. Créeme, una vez que domines el asado, no dejarás de hacerlos.