¿Cuántas veces esta semana has pensado "¿qué hago con el pollo?" mientras abres la nevera a las siete de la tarde? Es que el pollo es ese ingrediente comodín que todos tenemos a mano, fácil de cocinar y capaz de adaptarse a cualquier estado de ánimo culinario. Desde la receta más sencilla hasta la más elaborada, siempre sale bien.
Lo que hace especial cocinar con estas carnes blancas es que no necesitas ser un chef para que queden deliciosas. Con los trucos adecuados y buenos acompañamientos, logras platos que parecen de restaurante sin complicaciones. Y eso es justamente lo que buscamos en el día a día: comida rica, sin drama.
Te traemos un recorrido por recetas que van desde los clásicos del horno hasta propuestas internacionales que te sacarán de la rutina. Aquí encontrarás desde lo más sencillo hasta algo más sofisticado, todas pensadas para que las hagas en casa sin estrés.
Un clásico que nunca falla, explicado con detalle para que no se te escape nada. Los boniatos se cocinan junto al pollo y se impregnan de todos sus jugos.

Aquí verás cómo convertir tres ingredientes básicos en una cena de fin de semana. El tomillo fresco marca toda la diferencia en este plato.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo hornear alitas para que queden crujientes por fuera y jugosas por dentro. Perfectas para picar o para comidas informales.

Una receta fresca y ligera que brilla por su sencillez. Te sorprenderá lo mucho que el limón puede transformar un filete de pollo ordinario.

Si buscas algo con más personalidad, esta propuesta fusión te llevará directo a sabores intensos y especiados. Ideal para quien quiere experimentar sin irse lejos de casa.

Un relleno generoso y una cobertura crujiente convierten esta pechuga en algo irresistible. Es uno de esos platos que nunca decepciona a la mesa.

Descubre cómo hacer un auténtico Bai Kaprow en tu cocina sin complicaciones. Un viaje gastronómico con albahaca tailandesa, pollo y un arroz que absorbe todo el sabor.

Un plato elegante que parece más difícil de lo que realmente es. La salsa al jerez le da ese toque sofisticado que te permite servir algo especial en cualquier ocasión.

Estas recetas te demuestran que la cocina con carne blanca no tiene por qué ser aburrida. Desde lo más cotidiano hasta lo más festivo, siempre hay una forma nueva de disfrutarla.