
Parece que fue ayer cuando volvimos de vacaciones y ya estamos en la última semana de noviembre... ¡cómo pasa el tiempo!. La navidad esta a la vuelta de la esquina y ésto se palpa en el ambiente, a pesar de los últimos acontecimientos que nos mantienen en vilo.
Aunque éste periodo particularmente se me hace un poco pesado, tanta anticipación, tantos anuncios invitándonos a consumir, tantas luces de colores, tanto espíritu navideño etc., también reconozco que cada vez disfruto mas implicándome de lleno en los preparativos, confieso que gracias a mi amigo Luis de My european cakes, todo un maestro, he descubierto un mundo que me encanta y con el que disfruto de lo lindo a pesar del poco tiempo libre que me queda, y es la elaboración artesanal de polvorones, mantecados, turrones, roscones etc. 
Si hay unos dulces junto a los turrones y mazapanes, típicos de éstas fiestas que tradicionalmente no faltan en ningún hogar español son sin duda los polvorones y los mantecados.
Su origen data del siglo XVI, su aparición vino propiciada por el excedente de cereales y de manteca de cerdo en Andalucía, mas concretamente en Estepa o Antequera municipios de los que se cree que proceden, lo que si queda claro descartado es su procedencia musulmana, al ser la manteca uno de sus principales ingredientes.
Polvorones y mantecados tienen muchas similitudes, ya que básicamente se elaboran con los mismos ingredientes, harina tostada, manteca de cerdo, almendra, azúcar y algún aromatizante, sin embargo las proporciones no son iguales, mientras que en los primeros el ingrediente principal es la harina tostada, en los segundos la manteca va en mayor proporción que la harina.
Curiosidades aparte.... os dejo ya con la receta de éstos polvorones de almendra. Espero que os gusten tanto como a mi y os animéis a hacerla.