Hace poco estaba en el mercado un martes por la mañana y vi a una señora mayor comprando espinacas frescas, calabacines tiernos y berenjenas de un morado intenso. Le pregunté dónde encontraba siempre eso tan bueno y me dijo: "Cariño, vengo cuando es su momento". Llevaba razón. Cuando comes lo que la naturaleza tiene pensado para cada época, el resultado es sencillamente otro.
Cocinar con lo que está en su momento no es solo cuestión de sabor (aunque créeme que marca la diferencia). También tu cartera lo notará, porque los precios bajan cuando hay abundancia, y además estarás ayudando a la tierra a hacer su trabajo sin necesidad de transportes kilométricos. Es uno de esos pequeños gestos que tiene consecuencias grandes.
Te mostraré recetas que aprovechan lo mejor de cada época: desde ensaladas refrescantes de verano hasta potajes reconfortantes cuando llega el frío, pasando por verduras olvidadas que merecen mucho más protagonismo en tu cocina.
Aquí verás cómo sacar el máximo partido a esta fruta estival que, bien combinada, se convierte en un plato principal perfecto para comer ligero sin aburrirte.

Un clásico que funciona siempre: aprenderás el truco para que las alcachofas queden tiernas y absorban todos esos sabores de jamón que las acompañan.

Te sorprenderá lo versátil que puede ser esta hortaliza cuando la rellenas bien. Es una forma estupenda de aprovechar el calabacín y la berenjena que abundan en verano y otoño.

Un repaso por uno de esos platos que respeta la esencia de cada verdura: alcachofas, guisantes, espárragos... un viaje por los sabores más auténticos de la huerta.

Cuando empieza a refrescar, este guiso reconfortante llena la casa de olor y la mesa de calidez. Todo lo que necesitas saber sobre cómo los garbanzos y la calabaza se entienden perfectamente.

Descubre cómo convertir ese calabacín abundante de verano en croquetas que desaparecen del plato en segundos, incluso con los más escépticos en casa.

Una combinación que suena de restaurante caro pero que tú puedes hacer en tu cocina. Las alcachofas de primavera merecen acompañantes tan nobles como estas almejas.

Aprovecha la sandía cuando brilla en los puestos de mercado para hacer algo que sorprenderá a toda la familia: refrescante, fácil y sin azúcares añadidos.

Lo bonito de cocinar respetando el calendario es que cada estación trae sus propios regalos. No necesitas fórmulas complicadas ni ingredientes exóticos: solo buenos productos en su mejor momento. Así de simple, así de bueno.