Hace unos años, la cocina vegana era cosa de unos pocos. Ahora mismo, cualquiera que abra Instagram se da cuenta de que los platos sin ingredientes de origen animal están por todas partes. Y la verdad es que no es una moda pasajera: es una forma de comer que está aquí para quedarse, porque funciona, sabe bien y, sobre todo, porque cada vez hay más gente dispuesta a descubrirla.
Lo mejor de todo es que no necesitas ser un experto en nutrición para cocinar bien. Solo requiere un poco de curiosidad y ganas de probar cosas nuevas. Una vez que entiendas cómo funcionan ciertos ingredientes básicos —las legumbres, el tofu, las verduras de temporada—, el resto fluye solo. Y créeme, tus comidas ganarán muchísima variedad.
Te traemos una selección de propuestas que van desde platos principales hasta postres, pasando por esas cosas pequeñas que hacen que una comida sea completa. Hay opciones rápidas para entre semana, recetas para sorprender a tus invitados y clásicos que merecen una segunda oportunidad en tu cocina.
Un clásico reinterpretado sin huevo ni lácteos que mantiene toda su jugosidad y sabor. Ideal para merendar o llevar al trabajo.

Aprende a hacer estos buñuelos de garbanzos especiados en casa, con ese punto crujiente exterior que adictivo que todos queremos.

Sustancia, sabor y textura en cada bocado. Una opción práctica para comer entre horas o servir en una comida de amigos.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo convertir legumbres simples en algo que todos querrán repetir. Una base nutritiva que no falla.

Un postre refrescante sin necesidad de horno que funciona en cualquier época del año. Aquí verás cómo hacer algo que parece complicado con total facilidad.

Chocolate concentrado, textura densa y sabrosa, lista en minutos. Te sorprenderá lo rápido que desaparece del plato.

Un plato reconfortante que no necesita más de veinte minutos en la cocina. Perfecto como acompañamiento o como plato único si lo sirves bien presentado.

Fresca, llena de proteínas y fácil de preparar con antelación. Un formato que funciona para comer en la oficina, en un picnic o simplemente cuando tienes poco tiempo.

Como ves, la cocina sin ingredientes de origen animal da para mucho más de lo que imaginabas. Solo necesitas empezar por una receta, convencerte de que funciona, y después irás descubriendo tus favoritas. La buena noticia es que una vez que tienes un par de recetas en tu repertorio, todo lo demás es cuestión de atreverse a experimentar.