¿Cuántas veces has salido de un restaurante tailandés o chino con la sensación de que nunca lograrás reproducir esos sabores en casa? La buena noticia es que no es tan complicado como parece. La mayoría de recetas asiáticas juegan con ingredientes que ya tienes en tu despensa o que encuentras fácilmente en cualquier supermercado, aunque admitámoslo, algunas especias y salsas hacen toda la diferencia.
Lo importante es entender la filosofía detrás de cada plato: el equilibrio entre lo salado, lo dulce, lo ácido y lo umami. Invierte en una buena salsa de soja, pasta de miso y un poco de aceite de sésamo —son los básicos que transformarán cualquier preparación. Una vez que domines estos componentes, descubrirás que la cocina asiática es, en realidad, muy accesible y rapidísima.
Te traemos un recorrido por clásicos de Japón, China e India que van desde entrantes que impresionan hasta platos de fondo reconfortantes. Algunos son cuestión de minutos; otros, de paciencia y técnica. Todos merecen un espacio en tu repertorio culinario.
Las gyozas son el aperitivo estrella de cualquier comida asiática, y la buena noticia es que hacerlas en casa es más fácil de lo que crees. Aquí te enseñamos el truquillo para que queden crujientes por fuera y jugosas por dentro.
Los dumplings son esos bocados de masa rellena que parece que guardan un secreto. Todo lo que necesitas saber sobre cómo prepararlos en casa, desde el relleno hasta el plegado perfecto.

Un paso más allá de los dumplings: estas bolsitas de masa crujiente rellenas de mar son elegantes, sorprendentes y más sencillas de lo que parecen. Perfectas para cuando quieres demostrar tus habilidades en la cocina.

Descubre cómo preparar desde cero una masa que funciona para cualquier tipo de rollito. Una técnica fundamental que te abrirá las puertas a infinitas combinaciones de rellenos.

Cuando buscas algo reconfortante y auténtico, esta sopa japonesa no falla. Un repaso por los ingredientes clave y los pasos para lograr esa complejidad de sabor que caracteriza a un buen ramen casero.

Te sorprenderá lo rápido que se prepara este plato que parece sacado de un restaurante de comida para llevar. El secreto está en el tipo de arroz y el fuego alto; te lo contamos todo.

Más allá del arroz, los noodles son el corazón de muchos platos asiáticos. Aprende a cocinarlos al punto perfecto y a aderezarlos como lo hacen en los mejores restaurantes.

Este plato indio de pollo marinado y cocido en una salsa cremosa de yogur y especias es adictivo. Aquí encontrarás cómo hacer una versión auténtica sin perder la sencillez casera.

Ahora que tienes las bases, lo único que te falta es armarte de paciencia la primera vez y dejar que tu paladar se acostumbre a estos sabores nuevos. Cada viaje a través de estos platos es una inversión en conocimiento culinario. ¿A cuál te apetece empezar?