¿Cuántas veces has abierto un bote de Nutella con la intención de untarla en una tostada y has acabado con la cucharilla en la mano? No eres la única. Esa combinación irresistible de avellanas, cacao y caramelo nos seduce a todos, y la verdad es que merece mucho más que una simple rebanada de pan tostado.
La buena noticia es que esta pasta de chocolate se comporta de maravilla en la cocina más allá del desayuno. Con ella puedes hacer desde postres sin horno en cinco minutos hasta tartas que parecen sacadas de una pastelería. El truco está en saber cuándo usarla como relleno, cuándo como base y cuándo como toque final. Te lo contamos todo.
Aquí te dejamos nuestras propuestas favoritas: desde galletas crujientes hasta semifreddos helados, pasando por postres individuales que puedes preparar en el microondas. Elige tu favorita según el tiempo del que dispongas.
Un repaso completo por las opciones más tentadoras. Aquí encontrarás inspiración para cada antojo: desde lo más rápido hasta lo más elaborado.

Te sorprenderá lo fácil que es hacer una tarta que parece complicada. Perfecta cuando tienes hambre de postre pero cero paciencia para encender el horno.

Las clásicas galletas estadounidenses ganan un plus de sabor cuando les añades esta pasta de avellanas. Crujientes por fuera, suaves por dentro.

Una combinación que funciona a la perfección. Solo necesitas pan de molde y dos minutos para tener un postre casero que conquista a cualquiera.

El postre en taza más goloso que puedas imaginar. Listo en el microondas en menos de tres minutos, ideal para esos momentos en que te mueres de ganas de algo dulce.

Un postre italiano que combina lo mejor de dos mundos: la cremosidad del helado con la textura esponjosa. Puedes prepararlo con antelación y disfrutarlo bien frío.

Todo lo que necesitas saber para hacer unos brownies densos, chocolateros y con ese toque de avellana que los hace irresistibles. Chocolate sobre chocolate.

Dos galletas caseras abrazando un corazón de chocolate y avellanas. El relleno generoso hace que cada bocado sea una sorpresa deliciosa.

Sea cual sea la que elijas, el resultado siempre es el mismo: una sonrisa satisfecha en tu cara y la certeza de que esa cucharilla de Nutella merece mucho más protagonismo en la cocina. ¿Por cuál te decantas primero?