Si hace cinco años alguien te hubiera dicho que la coliflor se convertiría en uno de los ingredientes más versátiles de la cocina, probablemente no le habrías creído. Pero aquí estamos: desde que descubrimos que se puede convertir en arroz, en migas o incluso en base de pizza, este vegetal ha ganado un sitio de honor en la cocina de cualquier cocinero que se precie.
Lo mejor es que no necesitas ser un chef con estrella Michelin para sacarle partido. Con técnicas simples como asar, cocer al vapor o saltear, consigues resultados que van desde lo más cómodo hasta lo verdaderamente sofisticado. Y si además tienes niños en casa que protestan con la verdura, aquí encontrarás maneras de servirla que ni se darán cuenta de que la están comiendo.
Te traemos un recorrido por las formas más creativas de trabajar con este crucífero: desde las preparaciones más sencillas hasta esas que te sorprenderán. Hay algo para cada ocasión y cada apetito.
Aquí verás cómo convertir este vegetal en platos que van más allá de la verdura cocida de siempre. Desde lo básico hasta lo más creativo.

A veces necesitas que pase desapercibida en el plato. Aquí te mostramos trucos para que la comas de incógnito, ideal si tienes comensales escépticos en casa.

Un clásico reinterpretado que funciona mejor de lo que imaginas. Descubre cómo este crucífero crudo y picado se convierte en un plato contundente y sabroso.

Un repaso práctico por las técnicas básicas que funcionan siempre. Cada método abre un mundo de posibilidades para tu menú semanal.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo darle mil vidas a este ingrediente. Desde lo más simple hasta lo que te sorprenderá en la mesa.
Te sorprenderá cómo un vegetal asado puede brillar en una ensalada. Los contrastes de texturas y sabores la convierten en un plato sofisticado y ligero.

La versión ligera del arroz que no requiere más de quince minutos. Perfecta cuando necesitas algo sabroso pero rápido, sin renunciar a lo saludable.

Una sopa que reconforta y sorprende al mismo tiempo. La cúrcuma le aporta un toque de sofisticación que eleva un plato sencillo a algo especial.

La coliflor deja de ser ese vegetal triste de los almuerzos escolares para convertirse en la estrella de tus recetas. Dale una oportunidad de verdad y verás cómo se cuela en tu menú semanal sin que tengas que pensarlo.