Muchos de los platos de cuchara que se toman durante los meses de otoño e invierno, quedan aparcados durante los meses de verano en los que se sustituyen por opciones más frescas y de más fácil digestión.
Además de las ensaladas, en verano son protagonistas los distintos tipos de sopas frías. Se pueden hacer infinidad de éstas dependiendo de las hortalizas u otros ingredientes incorporados. Dentro de las sopas frías no se puede obviar el famoso gazpacho, que a pesar de ser una sopa, conforma por sí sólo una categoría con infinidad de versiones dependiendo del ingrediente central usado.
En este reportaje se apuntan distintas recetas de sopas frías, así como varias formas de preparar diferentes gazpachos, desde el tradicional de tomate, hasta otras versiones con aguacate, frutas, etc. También en el apartado de sopas frías, se detallan recetas de salmorejo, una versión de gazpacho un poco más consistente y con algunas versiones también.
Sopas frías y salmorejos
Una de las sopas frías por excelencia del verano es la Vichyssoise, de patata y puerro. También, destaca la sopa de pepino, una hortaliza plenamente veraniega, o la de melón. En cuanto a los salmorejos, el más afamado es el cordobés, pero existen otras versiones similares como la Porra Antequerana en la que los tacos de jamón que se sirven sobre ella, son sustituidos por atún en conserva.
El gazpacho es una sopa fría elaborada con aceite de oliva, tomate, pimiento, pepino, vinagre y ajo. Pero hay quien prescinde de algún ingrediente, o le agrega otro o, directamente, cambia el ingrediente central, el tomate, por otras hortalizas e incluso frutas, dando lugar así a un recetario de gazpachos muy extenso.