Las tartas de queso son mi perdición. Y esta Tarta de queso muy fácil y saludable puedes comer toda la que quieras y sin remordimientos
INGREDIENTES
Para la base:
100 gramos de harina de avena
150 gramos de sirope de dátiles
20 gramos de aceite de coco
Para el relleno:
500 gramos de queso fresco batido
100 gramos de queso crema light
2 huevos
30 gramos de maicena o almidón de maíz
Edulcorante al gusto (80-100 gramos de azúcar de coco)
VÍDEO RECETA – Tarta de queso saludable
Cómo se hace la Tarta de queso Muy fácil y saludable
Receta para la base de la tarta
En primer lugar, en un bol agregamos la harina de avena, junto al sirope de dátiles y el aceite de coco. Lo mezclamos todo hasta integrar.
Si ves que te resulta demasiado complicado con una cuchara, ayúdate de las manos. Será mucho más fácil.
¿Cómo se hace el sirope de dátiles?
Muy fácil. Dejas en remojo los dátiles deshuesados por un par de horas en agua. Si vas con prisas puedes remojarlos en agua cliente y dejarlos aquí durante una media hora.
Luego los trituramos hasta obtener el sirope. Si ves que queda muy espeso puedes añadir un poco de agua de haber remojado los dátiles. Y listo. Ya tienes un endulzante natural increíble
Reservamos para continuar con la preparación del relleno.
Receta para el relleno de la tarta paso a paso
A continuación, en un recipiente limpio agregamos los dos tipos de queso: el queso fresco batido junto al queso crema light.
Después, incorporamos los dos huevos, el almidón de maíz o maicena (en su lugar puede ser harina) y por último añadimos el endulzante. En mi caso he usado azúcar de coco pero puedes usar el azúcar o edulcorante que más te guste.
Mezclamos estos ingredientes con ayuda de unas varillas hasta integrarlo todo y que no queden grumos.
Pasamos la mezcla al molde cubriendo bien la base de avena que teníamos preparada.
Precalentamos el horno a 180 grados y cuando esté listo metemos la tarta y horneamos durante unos 45-50 minutos a esta temperatura, con calor por arriba y por abajo.
Lo mejor es que pinches la tarta para comprobar que por dentro no está cruda antes de sacarla del horno.
Lo ideal es pincharla, que salga limpia pero un poco húmeda, para que la tarta quede muy jugosa.
Finalmente sacamos, dejamos enfriar sobre una rejilla y desmoldamos.
Y ya podemos servirla y devorarla sin remordimientos.
¡Está deliciosa! Y como verás es muy fácil de preparar. No tiene complicación ninguna.