Hay un momento en la cocina en el que todo cambia: cuando descubres que esa bolsita negra que sacas del calamar no es basura, sino oro culinario. La tinta tiene un sabor intenso, ligeramente salado, con ese toque marino que solo algo que viene del fondo del mar puede darte. Y lo mejor es que transforma un plato corriente en algo memorable con apenas un gesto.
Lo que le pasa a muchos es que la desaprovechan por desconocimiento o porque les da un poco de reparo usarla. Error. Esta sustancia que el calamar libera para escapar de los depredadores es un ingrediente gourmet que merece toda tu atención. Con un poco de técnica, logras resultados que parecen salidos de un restaurante de lujo.
Aquí te mostramos desde las recetas más clásicas hasta los giros modernos que los cocineros están haciendo con ella. Todo lo que necesitas saber para sacarle partido a cada gota.
Un repaso por la receta que probablemente sea la más emblemática. Aprenderás cómo ese color oscuro y profundo se convierte en sabor marino en cada bocado.

La versión en paellera de este clásico que combina la teatralidad de la presentación con toda la potencia del sabor a mar.

Aquí verás cómo los calamarines —tiernos y delicados— se cocinan directamente en el mismo arroz que se tiñe con su propia tinta, acompañado de un alioli cremoso.

Te sorprenderá descubrir que no solo se usa en arroces. Aquí encontrarás recetas variadas que amplían tus posibilidades en la cocina.

Una receta más elaborada donde los cefalópodos pequeños se rellenan de sabor y se cocinan en salsa de tinta, acompañados de verduras a la brasa.

Una propuesta diferente que sale del arroz y te muestra cómo este ingrediente funciona también con otros cereales, con toques frescos y aromáticos.

Contraste de colores, sabores dulces y salados, y texturas que juegan entre sí. Un plato donde el arroz oscuro es el protagonista junto a ingredientes más inesperados.

Todo lo que necesitas saber para teñir una masa de pan con este ingrediente marino y conseguir un pan con personalidad y sabor diferente.

Lo que te dará cuenta cuando empieces a cocinar con ella es que no hay nada de complicado: es cuestión de respeto por el producto y ganas de experimentar. La próxima vez que limpies un calamar, guarda esa tinta. Te abrirá un mundo de posibilidades en la cocina.